Tineo (Tinéu, en asturiano) es un concejo de la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias. Limita al norte con Valdés, al sur con Cangas del Narcea, al oeste con Villayón y Allande, y al este con Salas, Belmonte de Miranda y Somiedo. Además es centro de la parroquia con el mismo nombre.

Es el segundo mayor concejo del Principado. La ganadería es la principal actividad económica, no en vano es el mayor productor de leche de España, aunque lo compagina con la minería (principalmente de carbón), así como la producción de energía eléctrica mediante la central térmica que la empresa Unión Fenosa posee en Soto de la Barca y la presa de Calabazos.

Historia

Prehistoria y romanización

Ya desde tiempos prehistóricos el territorio de Tineo tuvo presencia humana, siendo la etapa neolítica la que más restos arqueológicos de importancia nos deja, como así lo demuestran diversos campos tumulares encontrados en la sierra de Cabra, la Curiscada, Bustellán, Tamallanes, Bones, Campiello, el Baradal o Merillés.

De los asentamientos castreños, se tiene constancia de la aparición de al menos una quincena de asentamientos fortificados repartidos por todo el territorio, creyéndose que comenzaron a edificarse en el neolítico, siguieron durante la edad del Bronce, llegando a alcanzar su máxima plenitud en la edad del Hierro. Algunos de estos asentamientos son los de Riocastiello, el Fresno o La Barca.

La colonización romana, trae consigo las primeras explotaciones auríferas acaecidas en el concejo, siendo de gran importancia las de Navelgas y Cerrado. También procede de esta época la primera calzada que atravesaba el concejo, así como diversos topónimos locales y diversas monedas, aras, lápidas, estelas y hasta la construcción de algún que otro acueducto.

Edad media y moderna 

Se creía que la primera noticia documental de Tineo procedía de la fundación del monasterio de Obona por el príncipe Adelgaster, hijo del rey Silo, en el año 780, pero se ha demostrado la falsedad de tal escritura, teniendo, no obstante el monasterio una antigüedad considerable, como así lo prueba su existencia en el siglo X. A este siglo pertenecen varias donaciones efectuadas a poderes eclesiásticos, como las realizadas por Alfonso III y que incluía al monasterio de Santa María y el de Arganda, o las realizadas por el rey Fruela y que incluían varias iglesias, así como los monasterios de San Esteban de Sobrado, San Facundo y San Félix con todos sus territorios. En el siglo XI se configura claramente el «Comisso de Tineggio», al frente del cual había condes, tenientes y gobernadores, apareciendo en el testamento de Petrus Alvariz y su esposa, la confirmación del padre y la madre del monarca portugués como «Imperantes Tineggio».

En 1115 representantes tinetenses acuden a la junta de Oviedo convocada por el obispo Pelayo, a fin de que se neutralizasen las acciones malhechoras que se estaban dando por todo el territorio. En el año 1125 el conde Suario gobernaba todo el territorio desde la Cabruñana hasta el río Eo. Ya en el año 1178 el regente Fernando II dona al monasterio de San Vicente en Oviedo, su realengo de Tineo denominado Vallongo y Vega del Rey.

Es en el siglo XIII cuando tiene lugar la concesión de la carta Puebla a Tineo, concretamente en el año 1222 y por mediación del rey Alfonso IX, un enamorado de las tierras del concejo. El establecimiento se produce alrededor de un antiguo asentamiento fortificado. También de dicho año pertenece la orden dictada por el rey mediante la cual se obligaba a quienes peregrinaban a Santiago de Compostela, el paso por Tineo, y más concretamente por delante del monasterio de Obona. En 1277, tiene lugar en la localidad de La Espina, la firma de varias pueblas del centro-occidente, entre las que se encontraba Tineo, de una carta de hermandad en la que se comprometían en la defensa de los intereses comunes. En 1295 el rey Fernando IV de León y Castilla, gracias al apoyo recibido durante las revueltas, confirma los privilegios a varios concejos que lo apoyaron y entre los que se encontraba Tineo.

El 15 de octubre de 1369 Enrique II de Castilla concede los terrenos de Cangas, Allande y Tineo al adelantado de Asturias Pedro Suárez de Quiñones, siendo devueltos dichos territorios a la corona nuevamente en tiempos de Enrique III de Castilla. Después de muchas peleas y ganas de apoderarse de los concejos de Cangas y Tineo, por parte del conde de Luna, Diego Fernández de Quiñones, el rey se los cede al caballero Francés Armagnac en recompensa por los servicios prestados, siendo éstos restituidos ya definitivamente a la corona en el año 1533. Un poco más tarde, en 1579, se integra en el concejo el antiguo coto señorial de Bárcena y 22 años después el concejo, gracias a la mediación del apoderado Diego García se consigue que éste tenga voz y voto, estando en el asiento 35.

Siglo XIX en adelante 

Ya en el siglo XIX, tiene lugar la integración de los últimos cotos señoriales, con la incorporación en 1827 de los cotos de Obona, Sangodeño y Mirallo. Otros hechos importantes acaecidos durante esta centuria son las guerras de la Independencia, con presencia de tropas tinetenses en el frente contra la invasión francesa, y las distintas batallas Carlistas, también con diversos disturbios acaecidos en el concejo.

También sufrió las consecuencias de la Civil española, aunque afortunadamente el concejo se recuperó de manera satisfactoria convirtiéndose Tineo en un referente de todo el occidente Astur.

Economía 

En el concejo tinetense, el sector primario es el que mayor número de empleos genera, con un 54% del total. La ganadería es la principal actividad desarrollada dentro del sector, contabilizándose una mayoría de explotaciones que se dedican al ganado bovino, estando su producción claramente orientada al sector lácteo, obteniéndose una cifra de leche que gira entorno al 10% de la producción total del Principado de Asturias.

El sector secundario ha ido perdiendo importancia con el paso de los años, representando actualmente al 19,71% de la población. La mayor parte de los trabajos del sector se realizan en las industrias extractivas y en las generadoras de electricidad, contando el municipio con una importante minería de antracita y tres centrales eléctricas, dos hidráulicas en Posada y Calabazos, y una térmica, en Soto de la Barca. La construcción en cambio, ha sido la actividad que más ha aumentado en estos últimos tiempos, siguiendo la tónica general de toda la región.

Por último tenemos un sector terciario que ocupa al 26,29% de la población activa, y que se encuentra en un continuo proceso expansivo. El comercio y los transportes son las ramas de actividad más representativas dentro de él, siendo la capital donde se concentra la mayor parte.

Arte

Tineo se caracteriza por tener multitud de elementos arquitectónicos de interés, mostrándonos una gran diversidad de estilos y de construcciones. De este modo y dentro de la arquitectura religiosa, tenemos en la capital la iglesia parroquial de San Pedro, antiguo templo conventual de San Francisco cuya construcción data de finales del siglo XIII. Conserva de entonces antiguos sepulcros, la portada de acceso, el arco de triunfo y restos de una torre románica.

En Obona podemos encontrar los antiguos restos del monasterio y la iglesia de Santa María la Real, construido por orden de Adelgaster, hijo del rey Silo en el 780. Los únicos restos que todavía se conservan del monasterio, pertenecen a una reforma efectuada en el siglo XVIII y corresponden en su mayor parte a la arquería del claustro y a una parte de la planta alta. La iglesia está estructurada en tres naves con ábsides semicirculares y portada de los pies con arco aboquillado. En el muro del Evangelio hay una inscripción que allí reposan los restos de los fundadores del monasterio.

Otra construcción de gran relieve la constituye La Iglesia parroquial de San Miguel de Bárcena. Fundado en el 973 por el bisabuelo del conde Piniolo, fundador del monasterio de Corias. De su construcción original sólo conserva una ventana en arco con columna en medio en su parte oriental y dos portadas de ingreso, una a los pies y otra en la zona sur, fruto de una posterior reforma. Interiormente está estructurada en una única nave. El arco triunfal está sostenido sobre cuatro columnas coronadas por extraordinarios capiteles.

De los demás templos diseminados por Tineo nombraremos también los de San Esteban en Ralamiego, de estilo románico, y que tiene gran importancia por su antigua construcción y los componentes arquitectónicos que aglutina. En Tuña tenemos la iglesia parroquial que cuenta con un retablo del siglo XVII. Así mismo encontramos la capilla de la Magdalena en Bustoburniego, la Iglesia de los Santos Justo y Pastor en Pedregal y la de Santo Tomas en La Pereda.

De las edificaciones palaciegas y civiles hablaremos del palacio de la familia García de Tineo y Maldonado, de época medieval y que presenta una torre cilíndrica, actual casa de la cultura. Otro palacio que encontramos en la capital es el de Meras, fundado en 1525, y que presenta dos torres y un bonito patio interior. En la calle mayor todavía se conservan algunos restos del antiguo hospital del Corpus Christi.

Ya saliéndonos de la capital vemos en Santianes el palacio Queipo de Llano, construido entre los siglos XVI y XVIII y que presentaba dos torreones, un patio interior y una capilla con un retablo barroco de importancia.

En Rozadiella nos encontramos con el palacio de Omaña erigido por la familia Omaña en 1649, partiendo de una torre ya destruida. Presenta una fachada barroca con escudo y dos escalinatas monumentales. También conserva una iglesia con tres excelentes retablos y un sepulcro con estatua dedicada al fundador del edificio.

La localidad de Tuña conserva varias construcciones destacadas como el palacio de Cabo el Río del siglo XVII-XVIII, el de Ferrería, del XVIII, construido partir de una torre medieval, la Casa de la Torre y la casa natal del general Riego del siglo XVIII, y que es Monumento Histórico-Artístico. Por último, nombraremos otras casonas y palacios de mención como los de Coto Maldonado en La mortera, el de Francos–Florez en Arganda y la casona de Fernández Capalleja en Navelgas.

Gastronomía 

Entre sus productos culinarios destaca el chosco (embutido de cerdo hecho a base de lomo y lengua), del que se celebran unas jornadas gastronómicas anuales que suelen ser la 1ª semana de agosto, aunque también se celebran a lo largo del año gran variedad de jornadas gastronómicas más, dedicadas a los productos de la zona y comida típica como el «pote de berzas» o el amagüesto (castañas asadas) que todos los años organiza la asociación de mujeres «El Aquelarre». Otros productos típicos son los chorizos y las morcillas de Tineo, que junto al mencionado chosco se exportan a todo el territorio español.

Fiestas 

En Tineo todas las parroquias celebran durante todo el año numerosas fiestas locales, celebrándose distintos actos folclóricos, lúdicos, deportivos y gastronómicos, que hacen que éstas sean muy concurridas y amenas. Dentro de todas las festividades hay una declarada de interés turístico nacional, que es la Vaqueirada, celebrada el último domingo de Julio en Aristébano y en la cual se celebra una boda vaqueira muy singular.

Las fiestas patronales se celebran el 29 de junio, coincidiendo con la festividad de San Pedro que es el patrono de la Villa.

A lo largo de todo el verano, se celebran fiestas en todos los pueblos del concejo.

En julio son las fiestas de El Carmen en Santianes y Genestaza y el Festival de la Lana en Tuña. Y ya en agostor las de la Virgen de la Caridad en Navelgas y las Fiesta de los pueblos de Asturias en Navelgas.

Las fiestas grandes de Tineo son las fiestas de San Roque [del 12(cena de las peñas) al 18 de agosto),que fueron declaradas de interés turístico regional en 1990, y giran en gran medida en torno al Campo de San Roque (en donde el día 15 se celebra el día del bollo) y los 2 últimos días la fiesta se realiza x la propia villa en la plaza del ayuntamiento.

El día 16 sobre el medio dia, se celebra una misa en honor a San Roque en la capilla que da nombre a dicho campo.Acto seguido, los romeros se disponen a degustar sus meriendas hechas con las mejores viandas, al son de las gaitas y tambores. También se celebra el concurso de baile regional, el campeonato de bolos de Tineo, el campeonato de Tiro de pistola, así como diversos torneos de Fútbol sala y de campo.A las doce de la noche, se procede al sorteo de la «xata» (ternera roxa de la raza Asturiana de los valles).

El día 18 tiene lugar el desfile de carrozas, y a las 12 de la noche la descarga de fuegos artificiales, que marcan la recta final de las fiestas, tocando a su fin con las tradicionales sopas de ajo que se pueden comer en bares y restaurantes a partir de las 4 de la madrugada.

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