Colindres es un municipio ubicado en la parte oriental de Cantabria (España), limitando al Norte y Este con el municipio de Laredo, al Sur y Sureste con el de Limpias y al Oeste con Treto y la ría de Treto también llamada Ría del Asón, formada por la confluencia de la ría de Rada y la ría de Limpias (Esta última también delimita Colindres por el Sur. Dista 46 km de Santander.

Su altitud abarca desde el nivel del mar hasta los 268 metros de La Llana. Dentro del término municipal de Colindres hay una parte de la reserva natural de las marismas de Santoña, declaradas como tal en el año 1991.

Colindres es un cruce de caminos importante entre Santander, Bilbao y Burgos gracias a que por él pasan la Autovía del Cantábrico uniendo Santander y Bilbao, y también la carretera N-629 que une Burgos con Colindres.

La población de Colindres se divide en dos zonas diferenciadas conocidas popularmente como Colindres de Arriba (parte antigua) y Colindres de Abajo (parte moderna). Actualmente estas dos partes están separadas por la Autovía del Cantábrico ya que su trazado discurre entre las dos.

Muchísimos interesantes datos históricos sobre Colindres pueden consultarse en el libro de D, Javier Ortiz Real (publicado con la colaboración de D. Baldomero Brígido Gaviola) que en el año 2000 fue editado por el ayuntamiento bajo el título: «Historia de Colindres. Épocas Medieval y Moderna» tal como se indica en la bibliografía de este artículo.

La parte antigua o Colindres de Arriba comprende los barrios de S. Roque, Santibáñez, Edino, Peralada, Rocillo, Santolaja, Puerta y Cortinas, aunque también podríamos incluir el antiguo barrio conocido como Viar. El barrio de Viar, por la descripción que da Madoz en su enciclopedia en la que dice que es un collado de unos 100 pies de alto, es la loma con una ladera en pared de piedra hoy conocida como «Gurugú» y actualmente tiene ese nombre porque uno de los habitantes de la casona que hay en su cumbre fue un militar importante que luchó en la guerra de Marruecos, entre otras batallas en la del monte Gurugú. Se dice que en este barrio estaba la Torre del Condestable (familia Velasco) y por referencias de gentes ya muy mayores, la construcción anexa a esta casona o la misma casona, se había construido aprovechando restos de la citada torre (restos de paredes). Por este motivo, el barrio inmediatamente inferior se conoce popularmente también como barrio de «la Torre» en vez de Cortinas. En este mismo barrio de Viar hubo en la antigüedad una mina de hierro de la que aun puede observarse la entrada. También en la parte baja de la ladera norte, existe una cueva artificial conocida como «el refugio» que fue usada como tal durante la guerra.

La parte más moderna o Colindres de abajo en la antigüedad era una zona de arenales y marisma e incluso en algunas zonas tenía calado para la navegación de pequeñas embarcaciones. Esta parte del pueblo se ha ido rellenando de forma natural con los aportes sedimentarios del río Asón y también se ha ido ganando terreno a las aguas rellenando y desecando las marismas. Como prueba podemos contemplar fotos antiguas en las que los pequeños barcos de pesca de la época, amarraban a más de cien metros del actual puerto en lo que hoy es tierra adentro, si caminamos desde el puerto hacia el centro del pueblo, siguiendo la carretera.

En Colindres de arriba o parte antigua, se conservan casas solariegas blasonadas muchas de ellas restauradas (algunas con bastante poco criterio a la hora de respetar su estructura o materiales originales) y otras se encuentran en ruinas.

También en esta parte encontramos en Palacio del Infantado o del Condestable en ruinas desde una incursión de corsarios franceses en la zona en el año 1639, aunque casi toda su estructura exterior está en pie. Dicho palacio tiene entre otros el escudo de los Alavarado, linaje procedente de Secadura también en Cantabria.

Las casas solariegas que se pueden encontrar son principalmente la casa de los Agüero, casa Gil de la redonda, Casa del mazo, Casa de los Cachupines o de Villota, Casa de Valle o de los Hoyo, casa de los Bolibar, casa Serna (en ruinas), casa de los Morí, casa de la familia Puerta y casa de los Capitanes (esta última en Colindres de abajo).

Así mismo podemos visitar la Iglesia de San Juan construida en el S. XVI sobre el antiguo monasterio de San Juan y San Jorge. Iglesia que fue reparada el 1580 y que consta de una sola nave ábside poligonal. En la cubierta de crucería se encuentra un retablo romanista del primer tercio del siglo XVII, con esculturas y relieves en sus tres pisos y cinco calles. Además, hay otros dos retablos de la época y cuatro capillas a los lados de la nave, pertenecientes a otras tantas familias ilustres como son los Alvarado, Castillo, Puerta y Mori. Los miembros de estos mayorazgos tenían derecho a ser enterrados en dichas capillas y era tan importante para ellos que llegaban a hipotecar sus propiedades para su construcción y mejora.

Antiguamente en esta misma iglesia existían unos baúles llenos de legajos, libros y pergaminos antiguos que fueron esquilmados por investigadores y sucesivos párrocos. Parte de ellos fueron destruidos durante la Guerra Civil junto a otros documentos de la parroquia y Los pocos que se conservaban, terminaron por desaparecer gracias de nuevo a historiadores y párrocos del pueblo.

En la antigüedad existían un convento y varias ermitas en Colindres. El convento de la Merced del que hoy nos queda solo el nombre del camino que conducía a él, las ermitas de la Magdalena, San Ginés, Nuestra Señora de la Estrella, San Antonio, San Felipe y San Cayetano desaparecidas todas hoy día y la de S. Roque que hoy sigue en pie después de ser reconstruida en su lugar original tras sufrir un incendio.

En la parte nueva o «de abajo» se pueden encontrar buenos ejemplos casas construidas por indianos a su vuelta de las Américas, algunas de ellas restauradas. Por desgracia algunas de ellas en ruinas o estado de abandono y otras ya desaparecidas, derribadas para construir edificaciones modernas.

También podemos contemplar el ayuntamiento de la villacolindres.jpg reformado completamente durante los años 2004-2005 y el templete de la antigua banda municipal de música enfrente del ayuntamiento también reformado hace poco en el que podemos contemplar la historia del Quijote relatada en viñetas pintadas sobre azulejos que circundan el citado templete.

De la antigua arquitectura popular en esta parte del municipio apenas quedan ya ejemplos debido a la presión urbanística y a que Colindres es uno de los municipios más pequeños de Cantabria. Por esta razón, el espectacular crecimiento de Colindres en las últimas décadas ha provocado el derribo de edificaciones antiguas para obtener solares de construcción.

A lo largo de toda la parte nueva podemos encontrar monumentos a fray Pablo de Colindres frente a la Iglesia del carmen construida en ladrillo en 1964 en el mismo lugar donde estaba la ermita de la Magdalena. El Monumento al Pescador y la plaza del Quinto Centenario cerca del puerto moderno.

Desde el puerto de Colindres podemos caminar por el paseo marítimo hacia el término minucipal de Laredo llegando al parque de Riego.

Así mismo encontramos también sobre la ría, el puente de hierro giratorio.

Historia

No hay a día de hoy ningún estudio ligüistico o indicio histórico que pueda explicar la procedencia del nombre de Colindres.

Existe una leyenda popular que quedó descartada por los investigadores de que su nombre procede de «Collado Lindo», supuestamente el nombre que le daban los romanos durante las guerras cántabras al enclave al tratarse de un collado de poca altitud y muy suave pendiente hacia el mar.

Los primeros vestigios de Colindres se remontan al Neolítico con los dólmenes hallados en la zona. Más tarde, en el año 26 a.C., se asentaron los romanos presumiblemente en Angustina, desde donde se contempla el “Collado Lindo”.

El nombre aparece por primera vez escrito en un documento en el primer tercio del siglo XI como «Kolindres».

Como los concejos circundantes, debió de formarse en torno a un pequeño monasterio, el de San Jorge y San Juan, del que se conservan noticias escritas del siglo XI, fecha en la que se donó al Monasterio de Santa María del Puerto (Santoña). En aquella época se demostraba así la devoción. Sobre las ruinas de este templo se construyó la iglesia de San Juan (siglo XVI), provista por el Abad de Nájera. La parroquia territorios de Laredo, por lo que los pleitos sobre jurisdicción eran continuos, acrecentados por su dependencia civil a Laredo desde que Alfonso VIII así lo dictara en el “Privilegio de Laredo” (1201). Esta situación cambió casi dos siglos más tarde: Enrique III “el doliente”, tuvo que mantener una guerra con Portugal que le endeudó tanto que se vio obligado a ceder Colindres, Limpias y Balmaseda a su Camarero Mayor por 15.000 florines. Los habitantes de estos lugares pagaron la mitad de la deuda para no integrarse en su señorío, por lo que el rey les premió concediéndoles Carta Foral en Segovia el 16 de junio de 1399, pasando a tener derecho de exención de impuestos como los territorios vizcaínos, aunque Colindres nunca formó parte de las Juntas de Balmaseda o de Guernica ni pagó tributo alguno. Este “limbo fiscal” que se disfrutó fue la causa de un pleito que duró 61 años y que culminó con la reforma administrativa de 1833. Trece años después Colindres empezó a pagar y dejó de tener tierras de pastos y posesión sobre todas sus tierras.

En la vida del municipio también tuvieron gran importancia los astilleros de Falgote (1475) que pasaron a ser Reales el 10 de abril de 1618 mediante un acuerdo entre Felipe III y las Cuatro Villas de la Costa del Mar de Cantabria, hasta hace unas décadas aun había restos de los astilleros. La situación geográfica del lugar lo protegía de las incursiones de piratas y corsarios ingleses, franceses, holandeses, etc. No hubo tanta suerte en agosto de 1639 cuando, en plena guerra contra Francia, la armada capitaneada por el cardenal de Burdeos –asginado por el propio Cardenal Richelieu- desembarcó en Laredo y pasó luego a Colindres donde se dio muerte al sobrino del cardenal de Burdeos, aunque no se pudo evitar el fuego ni el saqueo hasta que el día 27 de dicho mes los franceses zarparon de madrugada. Ésta no fue la única contienda en la que participó Colindres; lo cierto es que debido a su situación geográfica, tomó parte en todas. Destaca su intervención en la toma de Laredo de febrero de 1814, durante la guerra de la Independencia contra las tropas napoleónicas, con el regimiento Monterrey, aportado junto con Laredo. Más tarde, en las guerras carlistas, su situación entre Santander y Bilbao también fue decisiva, así como también durante la guerra civil española ya que se habían construido bunquers al otro lado de la ría del Asón y el puente giratorio fue bombardeado por la aviación nacional. En Colindres se atrincheraron al menos dos batallones de gudaris en el campo bajo la iglesia de S. Juan (uno de ellos era el batallón cenetista llamado Sacco y Vancetti), que tras recibir órdenes de repliegue por parte del gobierno del Lehendakari José Antonio Aguirre tras acordar el pacto de Santoña con el ejército rebelde, se dirigieron precipitadamente hacia Santoña para embarcarse hacia Bilbao junto con el resto de batallones gudaris que debían proteger la comarca del Asón, tras lo cual fue tomada velozmente y sin ningún contratiempo por las tropas italianas que luchaban en esta parte del frente norte.

De los mencionados astilleros de Falgote salió “la Pinta” y es muy probable que también la “Santa María (nao)”. De aquí se llevaron al puerto de Palos, por lo que es bastante seguro que algún marinero colindrés acompañara a Cristóbal Colón su llegada a América. A este respecto se tiene constancia de un tal Ruy García, pero aún sin corroborar. Y fue aquí donde se hizo también la “Capitana” (1868), capitana en la guerra de Sucesión y la nave más grande de la época con más de 1300 toneladas, 500 más que el mayor navío jamás visto hasta entonces. Para construirlo se invirtieron tantas materias primas que algunos municipios quedaron agotados. Esto, unido a los ataques franceses, obligó al traslado de los astilleros a Guarnizo. Colindres era, y es, un cruce de caminos no sólo entre tierra y mar, también es de paso obligado en el camino de Santiago, razón por la que Carlos I en 1544 ordenó la construcción del hospital que se sostenía gracias al arrendamiento de 30 pies de naranjos. Esta entidad se acogía y curaba a los peregrinos que cruzaban por la “barca de Treto” o por el “Puente del Pelegrín”, en Colindres de Arriba.

En Colindres la vida diaria se organizaba entorno al mayorazgo, un sistema por el cual se dejaba la casa y las tierras sin partición alguna al primogénito. Éste debía dar cobijo a sus mayores, dote a sus hermanas y estudios o colocación (los segundos se dedicaban al sacerdocio, los terceros al ejército y los demás solían ir a las Indias). No podía vender los bienes familiares y podía ser destituido por “indignidad”, es decir: robos, crímenes o cobardía. Los hijos ilegítimos no estaban mal vistos ya que eran muy comunes debido a que los matrimonios eran concertados para reunir tierras. Estos niños se criaban junto a sus hermanos “legítimos” o junto a sus padres clérigos forzosos, y heredaban Hidalguía, condición que les daba ciertos privilegios y la estima de la Corona, decepcionada por la Nobleza. Cada Mayorazgo tenía su zona de enterramiento dentro del templo, donde se colocaban en las celebraciones religiosas. A principios del siglo XIX se prohíbe esta costumbre por constituir un foco de enfermedades, ya que el suelo no estaba ni enlosado ni entarimado y se sentaban directamente sobre él.

Entre estos mayorazgos destacan las luchas fraticidas entre los Agüero y los Velasco –los Giles y los Negretes–. A tal extremo llegaron, que los Reyes Católicos prohibieron la asistencia a bodas, bautizos y demás celebraciones (que acababan como el rosario de la aurora) a parientes más lejanos que los de 3º grado, y desmocharon las torres de sendas familias.

Quizá el mayorazgo que alcanzó más poder fue el de Alvarado, proveniente del valle de Aras, con el escudo grabado en el Palacio del Condestable o del Infantado. De esta familia desciende otro clan importante: el de los Castillo Alvarado.

Los Hoyo, familia muy ilustre procedente de las montañas de Cantabria, poseyeron numerosas propiedades. El apellido se perdió en 1602 al cruzarse con los Valle Rozadilla de Bárcena de Cicero.

Todas las familias tuvieron cargos e influencia en América como los Cachupines de Laredo, que llegaron a Colindres por enlace con la familia Hoyo. De esta casa se supone que proviene el apelativo peyorativo que se les daba a los españoles en las Indias: “gachupines”.

En esta época eran típicos los apellidos toponímicos, es decir, los que adoptaban el nombre del lugar de procedencia, así tenemos a los mayorazgos de: Puerta –perdido en las ramas maternas–, Mori, Serna, Rocillo y Gil de la Redonda. Éstos últimos emparentaron con los Bolívar, de origen vasco y asentados en el barrio de Hedino.

Por último, destaca el retiro a finales del siglo XVI de la “madama” flamenca Bárbara Blomberg, madre de Juan de Austria, bastardo del emperador Carlos I. En su juventud había sido una mujer libertina, por lo que al enviudar se trasladó a un convento castellano. A la muerte de su hijo Juan pidió venir a Colindres pues allí la vida le resultaba muy penosa. Aquí residió en la casa de Escobedo, ex–secretario de su difunto hijo, con su otro vástago Conrado de Píramo, su nuera la baronesa de San Martín y sus cuatro nietos, después se traslado a la localidad de Ambrosero, donde aún existe el barrio de «la Madama», hasta su muerte. Está enterrada en el monasterio de Montehano.

En el archivo general de las Indias hay gran cantidad de salvoconductos y cartas de embarque (que eran obligatorios) de gentes de Colindres que partieron a las indias como funcionarios, comerciantes, soldados o criados, por lo que es posible que Colindres sufriera una reducción drástica de la población a pesar de que durante el funcionamiento de los astilleros de Falgote, hubo un incremento de la misma ya que vinieron a la villa obreros para los mismos, principalmente de Vizcaya y Guipúzcoa (carpinteros, herreros, calafates, etc).

Símbolos

Escudo

Parece ser que La Villa de Colindres no tiene ningún escudo reconocido en ningún tratado o registro de heráldica, según un estudio que encargó la corporación municipal y que en el año 1975 se decide crear un escudo teniendo en cuenta hechos históricos y características del pueblo.

A pesar de ello, personas de avanzada edad aseguraban que hasta la guerra civil española, existía en el ayuntamiento un bastón de mando del Alcalde, hecho en madera de ébano con empuñadura de plata y en esta empuñadura estaban talladas las armas de Colindres.

Desde entonces hasta el día de hoy, el pueblo ha poseído tres escudos diferentes.

Bandera

La bandera de Colindres esta compuesta de tres franjas horizontales de arriba a abajo verde, amarilla y verde. Esta bandera fue escogida mediante votación por los niños en edad escolar (EGB) de los dos colegios de la villa en el año 1984.

Recientemente se incorporó a la bandera el escudo de la villa.

Economía

Su sector económico más importante sin duda alguna es la pesca. Es el tercer puerto pesquero más importante de Cantabria (de los ocho que hay). La conserva que se produce principalmente en Colindres es la anchoa o bocarte en salazón o aceite. Las costeras o temporadas merluza, besugo, rape y mero en invierno, bocarte y verdel en primavera y bonito en verano. Haciendo parada generalmente en otoño.

A pesar de ser su sector principal, está en claro retroceso debido a la sobreexplotación de los caladeros donde faena la flota del cantábrico. La pesquería que más se ha resentido ha sido la del bocarte, seguida de cerca de otras especies como la merluza, el besugo, el mero y el verdel. En la actualidad los barcos colindreses pueden seguir adelante gracias a la costera del bonito, pero a pesar de utilizar artes de pesca tradicionales y selectivos, concretamente el bonito se pesca a caña, siguen con una política de sobreexplotación para compensar las pérdidas del bocarte, lo cual seguramente que dará como resultado otra especie más en la lista de sobreexplotadas.

Existen en municipio varias fábricas de industria conservera y talleres dedicados a la reparación de barcos. Incluso hay un pequeño astillero para mantenimiento, mejoras y fabricación de barcos en el puerto.

Hasta hace no muchos años existían pequeñas ganaderías sobre todo en la parte antigua del pueblo, principalmente ganado vacuno aunque también ovino, así como huertas de autoabastecimiento en todo el pueblo que a día de hoy ya apenas existen.

Colindres es un pueblo con mucho pequeño comercio, restaurantes y bares que en verano tiene un incremento notable de habitantes debido al turismo. Por esta razón, actualmente uno de los sectores más pujantes es la construcción y el negocio inmobiliario.

En la antigüedad en Colindres también se producía chacolí de baja calidad y hoy se conservan sitios cuyo nombre nos lo confirma, como el «callejón de las parras», «la viñuca», etc, pero la plaga de filoxera que asoló Europa, acabó con esta producción. Además hay documentos en archivos históricos donde se mencionan la compra y venta, así como litigios a cuenta de viñedos emparrados.

Posteriormente la población se dedicaba a la recolecta de castañas para exportar pero nuevamente una plaga, acabó con casi la totalidad de los castaños del pueblo y ha día de hoy se puede observar que incluso en las escasas y pequeñas partes de bosque autóctono del pueblo, que apenas hay castaños.

Más tarde hubo plantaciones de frutales como manzanos para obtener sidra, frutos secos, etc así mismo había zonas de producción de roble, nogal, encina, hoy día prácticamente desaparecidos debido al abuso de la tala y a la creación de prados para pasto de ganado principalmente vacuno, aunque también ovino y caprino.

Así mismo, se cultivaron y exportaron cítricos (naranjas y limones) principalmente para repostería, siendo estos de gran calidad pero un año de intensas heladas acabó con la práctica totalidad de los árboles cítricos (1833).

En la actualidad la mayor parte de la pequeña superficie boscosa de Colindres está formada por eucalipto para las empresas madereras.

Instalaciones municipales

  • Hay dos colegios en Colindres (Fray Pablo de Colindres y Pedro del Hoyo) y dos centros de párvulos, así como una guardería, además de un instituto (Valentín Turienzo).
  • Así mismo también hay tres poliderportivos cubiertos, unas pistas de atletismo, un campo de fútbol, un frontón cubierto, una escuela municipal de kárate, un gimnasio municipal completamente equipado, una escuela de remo, una bolera de pasabolo tablón, una bolera de bolo palma y diversas pistas deportivas en todo el pueblo.
  • Un centro de salud completamente equipado.
  • Un conservatorio de música.
  • Una casa de la cultura con biblioteca, salón de actos de usos múltiples y ludoteca; así como un escenario exterior en el parque de la misma.
  • El pueblo tiene además varias zonas verdes y parques.

Personajes ilustres

Dª Bárbara Blomberg. La madre de D. Juan de Austria no era natural de Colindres pero vivió una buena parte de su vida en esta Villa junto a su hijo Conrado de Píramo y su nuera María de Algora así como con sus nietos. Posteriormente enterrada en el Monasterio de Montehano.

D. Hernando de Alvarado. Uno de los conquistadores de Nueva España. Llegó a México en 1528 con Hernán Cortés. Fue capitán veedor de la Armada de Cortés en Teguantepec y siguió a ese conquistador hasta la Baja California. Estuvo en el descubrimiento de Civila como Capitán de Coronado, y en la conquista de la ciudad de Santiago, fue Regidor. En 1547 estaba en México, en Julio de 1550 había muerto.

D. Juan de Escobedo. Fue secretario de D. Juan de Austria. Fue asesinado el 31 de Marzo de 1578.

Pedro Pérez de la Quintana. natural de Colindres, General de la Real Armada de Felipe II y Caballero de la orden de Calatrava. Casó en la parroquia de San Juan Bautista de aquella villa, el 23 de julio de 1619.

Fray Pablo de Colindres. Su nombre Pedro Antonio Oruña Calderón nacido en Colindres el 28 de Octubre de 1696. de las casas solariegas de Agüero y del Hoyo, y de Galizano y Setién. En 1761 fue elegido Superior General de la orden de los capuchinos. Murió el 7 de Mayo de 1776.

Juan Antonio de Oruña. Hermano de fray Pablo de Colindres, fue Obispo de Osma desde 1774 a 1748, en que falleció.

Fernando de la Serna Santander. Nace el 26 de Mayo de 1747 en Colindres. Fue Director General de la Renta de Correos en 1817, del Consejo de Hacienda; Consejero del estado; Conde de la laguna de Términos; Caballero de Carlos III en 1804. Académico Honorario de la Real Academia de la Historia el 31 de Diciembre de 1819. Falleció en Madrid en el año 1820.

Carlos de la Serna y Santander. Hermano del anterior y nacido en Colindres en 1 de Febrero 1752, fue un notable bibliógrafo más conocido fuera que dentro de España, porque la mayor parte de su obra fue publicada en francés.Se estableció en Bélgica en 1772. Fue conservador de la Biblioteca de la ciudad de Bruselas desde 1795. Falleció en Bruselas el 23 de Noviembre de 1813, con la reputación de ser uno de los más sabios bibliófilos de su tiempo.

Jose Antonio Pérez García. Nació en Colindres y fue bautizado en la Parroquia de S. Juan el día 24 de febrero de 1726. Salió embarcado para América con el jefe de la Escuadra de las Reales Armadas D. José de Pizarro en el año 1740 . Llegó a ser Teniente Coronel del Ejército en 1792 y Prior del Tribunal del Consulado en 1799 en Santiago de Chile. Fue el escritor de la Primera Historia de Chile. Falleció en Santiago de Chile el 19 de Noviembre de 1814.

Luis Gutiérrez Santamaría. Nació en Colindres en 1898. Luchó como legionario en la guerra de Marruecos. Acabada la Guerra Civil Española se fue a vivir a Barcelona, dirigiendo la revista Azor y el diario Solidaridad Nacional. Fue escritor, periodista, poeta y ensayista. Dejó una abundante bibliografía.

Pablo Puente Buces. Nuncio Apostólico. Nació el 16 de junio de 1931. Estudió su carrera eclesiástica en la Universidad Pontificia de Comillas, licenciándose en filosofía y teología. Pasó a las nunciaturas de Paraguay, Puerto Rico, Kenia, Tanzania y la Delegación Apostólica del este de África. Posteriormente estuvo en el Consejo de la Nunciatura del Líbano, Prelado de Honor el 29 de Enero de 1976, Consejero de la Nunciatura de Yugoslavia, miembro de la Delegación de la Santa Sede para la Seguridad y Cooperación Europea de Helsinki, Nuncio Apostólico en Indonesia y Arzobispo titular de Macri, Nuncio Apostólico en Dakar y Nuncio Apostólico en Beirut.

Fiestas

  • 24 de junio, Fiesta patronal de San Juan.
  • 16 de julio, El Carmen, Patrona de los Marineros.
  • 25 de julio, Santiago.
  • 16 de agosto, San Roque, romería campestre.
  • 25 de agosto, San Ginés, Patrono de la cofradía de pescadores de Colindres.

Destaca el festival de folk cántabro, organizado por la asociación cultural sauga, con intervención también de artistas de otras regiones españolas y artistas internacionales, que se celebra aproximadamente la segunda quincena de agosto desde 1995.

Sobre El Autor

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