Mercedes Alzola Allende Saludo del Alcaldesa:»Invitados quedáis a conocer nuestra vieja villa, repleta de naturaleza y belleza, donde encontraréis gran cantidad de celebraciones y donde los villarcayenses trabajamos para hacer honor al lema que nos hemos ido ganando a lo largo de los siglos:»La Muy Noble, Muy Leal, Heroica y Fidelísima Villa de Villarcayo de Merindad de Castilla la Vieja».» RECOMENDAMOSDónde comer:-Restaurante La Tabla

Dónde dormir:

-Centro de Turismo Rural Punto y Aparte

Villarcayo de Merindad de Castilla la Vieja, es un municipio en la provincia de Burgos, comunidad autónoma de Castilla y León, España. Ocupa el centro de la comarca de Las Merindades, en el norte de la provincia. Es una zona llana, limitada al Sur por el río Ebro y la sierra de la Tesla y al Norte por las primeras estribaciones de la Cordillera Cantábrica. La atraviesan los ríos Nela y Trema, caudalosos afluentes del Ebro.
La villa de Villarcayo es la actual capital de Las Merindades. También lo es de este municipio del norte de Burgos, Villarcayo de Merindad de Castilla la Vieja, integrado hoy por más de 30 núcleos de población cargados de historia y arte y rodeados por el armonioso paisaje que caracteriza esta comarca. Tanto la villa como el municipio ofrecen unas condiciones muy atractivas para la estancia turística: sus numerosos recursos naturales, culturales y artísticos, la excelente oferta gastronómica, la animada e intensa actividad cultural y de ocio, sus extensas posibilidades deportivas y su emblemático espacio verde de El Soto.

 

Historia
A partir del año 860 queda bajo el señorío del conde Rodrigo formando parte del Condado de Castilla, zona fronteriza erizada de fortalezas que protegía la entrada de los invasores sarracenos. Históricamente la Merindad de Castilla la Vieja formó parte de las siete antiguas Merindades, regidas por un Merino que actuaba como delegado real. Durante la Alta Edad Media se construyeron numerosas fortificaciones (castillos) que dieron nombre a la comarca y posteriormente al Reino. Aquí apareció la institución de los Jueces de Castilla (Laín Calvo y Nuño Rasura), a semejanza del antiguo derecho romano. El establecimiento de la capitalidad de la justicia de las Merindades en Villarcayo, en 1560, viene justificado con el advenimiendo de lo que conocemos en historia como el «Estado Moderno», donde los monarcas van recortando las prevendas y privilegios otorgados a los señoríos en tiempos pasados, con lo que la tendencia centralizadora del poder real hace que el Rey Felipe II decida el traslado de las instituciones de justicia a Villarcayo, lo que condicionó el posterior desarrollo de la villa, que tomó un marcado carácter de centro de servicios, que mantiene hasta la actualidad. Desde 1571 se celebran tradicionales y animados mercados semanales todos los lunes donde es posible encontrar todos los productos típicos de la comarca. Villarcayo de fusiona en 1975 con la antigua Merindad de Castilla la Vieja.

Posee la villa de Villarcayo desde el 5 de marzo de 1712 el merecido título de Muy Noble y Muy Leal. Desde el 1 de julio de 1723, siendo corregidor Vea Ortega, el título de Fidelísima. Según decreto de 3 de julio de 1843 se le dio el título de Heroica. Y por Real Decreto de 26 de enero de 1906 está otorgado al Ayuntamiento de Villarcayo el tratamiento de Excelencia.

 

Lugares de interés
Arquitectura civil
Toda la villa de Villarcayo fue declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico el 19 de junio de 2007.

 

Plaza Mayor y Casa Consistorial. Forma un conjunto de urbanismo rural típico del norte de Castilla. Destaca el edificio que aloja la Casa Consistorial, construido en 1891. La plaza también cuenta con una hermosa fuente iluminada construida a principios del siglo XX.
Torre del reloj. Situada detrás del ayuntamiento, en el edificio del juzgado, que ocupa las dependencias de la antigua casa de justicia y cárcel, de las que quedan pocos restos: Un escudo con las armas reales de España y la denominada Torre del Reloj (siglo XVI). El año 1997 fueron enriquecidas sus paredes, a iniciativa de la Asociación Cultural Amigos de Villarcayo, con los escudos de las siete antiguas merindades de Castilla la Vieja.
Casas blasonadas. Situadas en la calle Santa Marina. Nos hablan de la importancia de Villarcayo como lugar de residencia de las más linajudas familias de las Merindades. En la segunda Guerra Carlista fue incendiado el pueblo y desapareció parte del vestigio antiguo de la villa. Las únicas casas que sobrevivieron son las casas de la familia Díez Isla y de la familia Danvila de los siglos XVII y XVIII.
Residencia «Las Merindades». Situada a la salida de Villarcayo por la carretera de Bilbao. Construida en los años sesenta por una institución de ahorro vizcaína como residencia infantil en régimen de internado, su propietaria en la actualidad es la Junta de Castilla y León, albergando en ella un centro de educación primaria, una residencia de ancianos, y un centro de salud y especialidades médicas. Destaca la amplitud de sus zonas verdes, auténtico jardín botánico por la diversidad de su arboleda. Cuenta además con una original capilla moderna, dedicada a Nuestra Señora de los Ángeles, en la que destaca una enorme vidriera que representa «La Creación».
Arquitectura religiosa
Iglesia de Santa Marina. Moderno edificio construido en 1967 y diseñado por el arquitecto Don José Luis Gutiérrez Martínez. Concebida como una gigantesca tienda de campaña beduina su estilo se podría definir como «gótico gaudeano”, por la gran influencia que en su concepción tienen las formas de Gaudí. De especial mención es la belleza y la abundancia de sus vidrieras, realizadas por el artista zamorano Luis Quico.
Ermita de San Roque. Situada a la salida de Villarcayo por la carretera de Bilbao. La ermita actual es una reconstrucción realizada en 1784 sobre otra ermita anterior. Su altar dedicado a San Roque fue construido en el siglo XIX. Desde hace varios años una asociación se encarga de la restauración y cuidado de la ermita.
Monasterio de Santa María la Real de Vileña. Situado a la salida de Villarcayo en un moderno edificio junto a la carretera de Medina de Pomar. Emplazado en Villarcayo desde 1970, en su interior hay un museo con una excelente colección de sepulcros góticos: destacan el de Doña Urraca, la fundadora del convento, y los sepulcros de los Rojas en madera policromada. En imaginería religiosa sobresale la talla de Santa María de Vileña del siglo XIV y el calvario del siglo XIV, y en pintura el fresco de Jesucristo Resucitado y los restos del antiguo artesonado. Así mismo, se conserva una importante colección de documentos.
Archivo Histórico de las Merindades
La villa conserva el archivo histórico más importante de la provincia después del de la capital. En él se conserva buena parte de la documentación de las Merindades desde el siglo XVIII.
Monumentos en las pedanías
El testimonio de la Alta Edad Media queda reflejado en el eremitorio de «La Mosquita» en Incinillas, y en necrópolis como las de San Andrés, en Cigüenza, y Peña Horrero en Fresnedo, enclavada en un impresionante cerro. La mayoría de las iglesias de la Merindad cuentan con elementos románicos, destacando por su interés artístico las de Villacomparada de Rueda, Torme y Escaño. El Gótico y el Renacimiento tienen su mejor representación en las iglesias de Bisjueces y La Aldea, así como en el retablo de la iglesia de Horna. Salazar y Villanueva la Blanca conforman los conjuntos de mayor interés arquitectónico. La casa rural característica es de planta cuadrada, con solanas, cubierta a cuatro aguas y utiliza la piedra en su construcción. Existen numerosas casas con blasones y otros elementos de la arquitectura culta. En sus localidades destacan los siguientes elementos:
La Aldea: iglesia de la Santa Cruz, fundamentalmente gótica aunque con algún elemento románico de transición. En el exterior destaca la gran torre, de aspecto militar (siglo XIV) situada a los pies de la iglesia, de características únicas en la comarca. Casa-torre de los Salazar y Zorrilla (siglo XVI).
Bisjueces: aquí señala la tradición el lugar donde los Jueces Laín Calvo y Nuño Rasura impartían justicia. Iglesia parroquial de San Juan, renacentista con valioso pórtico del siglo XVII, que cobija una elegante portada renacentista. En ambos lados de la puerta se encuentran las estatuas sedentes de los jueces.
Villalaín: iglesia parroquial de Santa Eulalia del siglo XVI. Palacio-torre de la familia Díez de la Isla, construcción del siglo XIV, con arquería renacentista y escalera monumental. Ermita de Santa María del Torrentero, originariamente románica reformada en los siglos XV y XVI. Cuenta en su interior con interesantes pinturas murales de finales del siglo XIV.
Horna: casa-fuerte de los López de Cartes (siglo XVI), tesoreros de las Merindades. Iglesia de San Andrés, de factura del siglo XVI, con portada de la época. En su interior conserva un hermoso retablo del Renacimiento (siglo XVI) con magníficos relieves representando pasajes de la Virgen y del Señor.
Cigüenza: iglesia parroquial de San Lorenzo del siglo XVIII. Ermita de Nuestra Señora de la Tabla, s. XVIII. Necrópolis altomedieval de San Andrés con sepulcros antropomorfos excavados en roca.
Escanduso: iglesia de San Andrés, con estructura románica, considerada como una de las más pequeñas del arte románico en el mundo.
Escaño: iglesia románica de San Salvador; destaca el ábside con elementos decorativos de interés. Se conserva una inscripción en latín con fecha de 1121.
Salazar: núcleo de gran interés histórico-artístico que conserva numerosas casas blasonadas, de excelente construcción, en algunos casos completas de sillería con zaguanes y excelentes escudos. Iglesia gótica de San Esteban que guarda un interesante cristo de alabastro. Ermita de San Bartolomé, de construcción tardía, con algún elemento reaprovechado, como la celosía de una ventana que puede ser mozárabe. Las Torres de los Salazar son los edificios fortificados más simbólicos y constan de dos torres y cuerpo central, fueron levantadas entre los siglos XVI y XVIII. Las torres fueron el solar de esta familia, de gran protagonismo en la historia de la comarca y en el desarrollo de Castilla. En la parte trasera de la casa hay una hermosa galería a modo de logia renacentista.
Villanueva la Blanca: núcleo que conserva numerosas casas armeras, algunas de buenas fachadas. La mayoría con arcos de medio punto en la entrada y escudos u otros elementos formales góticos, barrocos y renacentistas. Iglesia de San Pedro, de una nave del siglo XVII, conserva un interesante altar de esa fecha con pasajes de la Pasión.
Torme: conserva varias casas armeras de interés. Destaca la Casa-palacio del siglo XVI, perteneciente a la familia López de Salazar situada a la entrada del pueblo con exquisita decoración renacentista en la fachada principal. Iglesia de San Martín: siglo XII, con elementos románicos en su ábside, en los capiteles y en la portada. Ermita de los Mártires, a un kilómetro del pueblo a orillas del Trema.
Fresnedo: en sus alrededores se encuentra emplazada la necrópolis altomedieval de Peña Horrero, de gran interés histórico. La Iglesia de San Pantaleón es de estilo gótico/renacentista y tiene un gran tamaño.
Bocos: lugar del señorío de los Medinilla. La iglesia de San Pedro conserva una sencilla portada románica del siglo XII, siendo el resto del edificio del siglo XVI. Junto a la iglesia la muralla y la portada con escudo del siglo XVIII, restos del antiguo palacio de los Medinilla.
Villacomparada de Rueda: iglesia románica-popular de San Martín del siglo XII. Destaca el ábside y la bóveda de cañón con arcos fajones. El conjunto del edificio es muy armonioso. Palacio de los Saravia de Rueda (siglo XVI). Casas blasonadas, destacando una pequeña torre al fondo del pueblo, reconvertida en vivienda rural. Restos de necrópolis altomedievales.
Andino: torre-palacio de los Rueda (siglo XV), derruido.
Barruelo: casas blasonadas e iglesia de la Magdalena, siglos XV-XVI.
Barriosuso: iglesia de San Miguel, gótico popular.
Campo: iglesia románica popular del siglo XII.
Casillas: iglesia de San Román. Gótico popular.
Céspedes: iglesia de San Martín. Interesante conjunto de arquitectura popular con numerosos elementos de arquitectura culta: blasones, ventanas apuntadas, dinteles labrados, etc.
Incinillas: iglesia con restos románicos del siglo XII.
Mozares: iglesia de San Román, barroco popular, de reducidas dimensiones.
Santa Cruz de Andino: torre de los Gómez de Porras e iglesia siglos XVI-XVII con decoración heráldica en su interior.
Villacanes: casona solariega.
Villanueva la Lastra: casa torre de Ribarcardo, construcción del siglo XIV, una de las casas más antiguas conservadas en la comarca. Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora. Gótico popular.
Villarías: palacio de los Arce. Interesante casa armera de grandes dimensiones.
Parques y jardines
Parque El Soto. El Soto es un gran espacio natural a orillas del río Nela, que constituye el pulmón de Villarcayo.  Las ordenanzas de 1.712 establecían que El Soto era un terreno comunal destinado a pastos.  Hoy su uso ha cambiado: allí encontramos jardines, paseos, zonas verdes, áreas de recreo infantil, zonas de baño con piscinas naturales, áreas de descanso y todo tipo  de instalaciones recreativas y deportivas.  El Soto es lugar de encuentro y de ocio.
Fiestas populares
Desde el año 1571, la localidad tiene el privilegio de celebrar mercado semanal todos los lunes. El lunes de Pascua y el día posterior al Corpus Christi Villarcayo celebra dos importantes ferias. Las fiestas de la Merindad, celebradas en su mayoría durante el periodo estival, gozan de gran afluencia de visitantes. En Villarcayo destaca la verbena de Las Guindas, el 17 de julio, que incluye la degustación del típico licor de guindas, víspera de Santa Marina, patrona de la villa; el 31 de julio, día de San Ignacio de Loyola, se celebra una jornada de confraternización con los visitantes. Las fiestas patronales de Nuestra Señora y San Roque, se celebran desde el 14 hasta el 18 de agosto. Asimismo a finales del mes de agosto tiene lugar el tradicional concurso nacional hípico de saltos. Las fiestas de Carnaval han experimentado un gran auge en los últimos años. Los pueblos de la Merindad también celebran en la época estival sus fiestas patronales que son muy concurridas.
Gastronomía
La gastronomía de la Merindad es muy variada. Sobresalen especialmente los embutidos, como el chorizo y la morcilla que tanta fama han dado a Villarcayo (chorizo de Villarcayo). Otros productos que se elaboran en el municipio son el queso fresco, las patatas fritas, la rosca (pan con chorizo) y la repostería. Tampoco se deben olvidar todos los derivados de la miel y de los lácteos que se envasan en la villa. Las carnes en general destacan por su excelente calidad, y prueba de ello es la reciente creación de una marca de calidad.

 

Página web: www.villarcayo.org

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