Astorga es una ciudad española situada en la provincia de León, en la zona noroccidental de la comunidad autónoma de Castilla y León. Está situada en la comarca de la Maragatería, de la cual es su capital, en el tránsito entre el Páramo Leonés y los montes de León. La ciudad es cabeza de una de las diócesis más extensas y antiguas de España cuya jurisdicción abarca la mitad de la provincia de León y parte de las de Orense y Zamora. Es, además, cabeza de partido judicial.

La antigua Asturica Augusta fue uno de los centros más importantes de la península durante la época romana. Destacado nudo de comunicaciones, fue capital de convento jurídico, y gracias a su cercanía con las Médulas gozó de enorme prosperidad en los primeros siglos de nuestra era. Durante la Guerra de la Independencia la ciudad soportó heroicamente el asedio de las tropas francesas, hasta la derrota, después de varios meses.

La actividad económica de la capital maragata se centra principalmente en el sector servicios. El turismo es un pilar fundamental, debido a su importante patrimonio cultural, a su situación como cruce de la Vía de la Plata y el Camino de Santiago y a la celebración de varias fiestas de gran atractivo turístico, destacando los desfiles procesionales de la Semana Santa, los carnavales y las fiestas de astures y romanos. Cuenta también con una destacada industria alimentaria.

Historia

Edad Antigua: Los astures 

Astorga fue, según Plinio el Viejo en el siglo I, la capital de la tribu de los astures, debido a que su posición, junto al monte sagrado del Teleno la convirtió en un cruce de caminos para los pueblos celtas que habitaban en el noroeste peninsular. Este asentamiento llamó poderosamente la atención de Roma, que conquistaron la ciudad en el siglo I a. C. y la convirtieron en base de la Legio X Gemina durante las Guerras Cántabras,[5] dirigidas por el propio emperador Octavio Augusto. El dominio de la ciudad astur tenía como objetivo fundamental el control de los ricos yacimientos auríferos de la zona y el establecimiento de rutas más seguras para transportar el mineral de oro desde el cercano paraje de Las Médulas. Por dicha razón, el castro astur fue rebautizado en honor del César como Asturica Augusta.

Edad Antigua: Roma 

Con la llegada de los romanos y la fundación de la civitas en el año 14 a. C., Asturica Augusta vincula a su centro no solamente el suelo y los productos agrícolas, sino también, y ante todo, el subsuelo, pues bajo su control se hallaba el área minera más importante del mundo conocido entonces, Las Médulas. En estrecha relación con ello cabe añadir la transformación del núcleo en un enclave fundamental en la red viaria del Noroeste peninsular y en importante centro político por la capitalidad jurídico-administrativa del Conventus Asturum. Mudo testigo de su gran relevancia en el imperio eran las muchas calzadas que tenían origen o pasaban por la ciudad; entre estas calzadas destaca la Vía de la Plata, que comunicaba Asturica Augusta con Emerita Augusta. Todo ello lleva a que Plinio el Viejo calificase a la ciudad de Urbs Magnifica, de la cual se van descubriendo abundantes restos en las más de 27 hectáreas que ocupaba la civitas por aquel entonces.

Posteriormente, tras esta época de esplendor, con la decadencia y la crisis romana, el fin de las explotaciones mineras hacia finales del siglo IV y la desintegración final del imperio, Astorga pierde su categoría y se inicia una etapa de sucesivas destrucciones de la ciudad, como la acaecida en el 456 por Teodorico II o la que vendría después en el 714 por parte de los musulmanes. En definitiva, la ciudad sufrió un largo letargo, roto tan solo por la presencia de la sede episcopal y la reconstrucción de la ciudad por el obispo Toribio en el 460.

Edad Media 

La repoblación ejercida por Ordoño II a mediados del siglo IX afecta a la ciudad, que se repuebla con gentes provenientes del Bierzo y supone la revitalización del núcleo urbano y de la sede episcopal, que no obstante fue interrumpida de nuevo a finales del siglo X por la destrucción de la ciudad por parte de Almanzor en el año 987.

A partir de la segunda mitad del siglo XI, la ciudad de Astorga recibe el impulso de la peregrinación a Santiago de Compostela, que resultó ser un nuevo modelador urbano y mercantil. El impulso se concreta en un incremento de población, entre la que aparecen inmigrantes extranjeros de diversas procedencias, como los francos, que dejaron su testigo en el callejero de la ciudad con la calle de los francos. La ciudad crece extramuros, adosándose a las murallas nuevos arrabales como los de San Andrés, Rectivía y Puerta de Rey. Se construyen también nuevas iglesias y monasterios, que se ubicarán tanto en el núcleo antiguo como en los nuevos arrabales. Surgen también entre estos arrabales dos juderías que tendrán un importante papel en la vida comercial y social de la ciudad. El desarrollo de estos barrios imprime a la ciudad un mayor dinamismo económico y social y aumenta la complejidad funcional de la ciudad.

En 1465 se crea el Marquesado de Astorga.

Edad Moderna

La ciudad comienza la edad moderna inmersa en los efectos de la crisis del siglo XIV, recuperándose de ellos a finales del siglo XVI con una población de 2.624 personas en el año 1591. Durante la edad moderna, Astorga arrastra una vida lánguida que sin embargo nos deja huellas en la Catedral, la Plaza Mayor y el Ayuntamiento, dejando presente que las dos instituciones que dominan la vida de la ciudad durante este tiempo son el Concejo y el Obispado, que realizan su labor junto a la del Marquesado de Astorga.

Edad Contemporánea 

La recuperación iniciada en parte en el siglo XVIII a raíz de la construcción del seminario menor en la segunda mitad de dicho siglo se ve bruscamente interrumpida por la crisis del siglo XIX y por la Guerra de la Independencia, que afectó duramente a la ciudad, que tuvo que soportar el asedio por parte de las fuerzas francesas, evento que originó la aparición de héroes como José María Santocildes y de huellas en la propia ciudad como la de la Brecha. La actuación de los maragatos en dicho asedio le valen a la ciudad el título de Benemérita, haciendo que la ciudad por este y otros méritos contraídos a lo largo de historia, tenga el timbre de Ciudad Muy Noble, Leal, Benemérita, Magnífica, Augusta y Bimilenaria. Durante el período en que los franceses se mantuvieron en el poder, la ciudad fue propuesta como capital de uno de los departamentos en los que quedaría dividida la España de la época, el Departamento del Esla. Finalmente, con la vuelta de los borbones al poder, la ciudad y la comarca maragata fueron adscritas a la provincia de León en 1833.

A mediados del siglo XIX, la ciudad proseguía con la estructura funcional heredada del siglo XVIII, es decir, el sector terciario abundante, actividades artesanales estabilizadas y significado mediocre de la actividad agrícola. Los panaderos continuaban siendo numerosos, alcanzando el centenar según Madoz y destacaban por su trabajo artesanal los tejedores, curtidores y chocolateros, que abastecían con sus productos el intenso tráfico comercial que mantenían los arrieros maragatos. Se exportaban harina y pan cocido hacia Galicia y curtidos y chocolate hacia Madrid. La implantación del ferrocarril en este siglo motiva por una parte el entorpecimiento y la decadencia de la arriería y por otra el desarrollo funcional de la ciudad al potenciar de nuevo las posibilidades, que como nudo de comunicaciones, brinda la capital maragata. La incorporación de nuevos servicios en función de cabeza de Partido Judicial, del desarrollo de la enseñanza, del acuartelamiento y por último, del aumento del transporte por carretera dan una gran diversidad a las actividades urbanas, revitalizando el papel de centro comarcal sin que la ciudad pierda sus funciones tradicionales y el carácter del viejo núcleo urbano.

Siglo XXI

En el año 2009 la capital maragata es una pequeña ciudad anclada en una estructura económica obsoleta que le ha pasado factura con una pérdida de peso demográfico importante. El desarrollo de la ciudad no ha generado nuevos barrios, ensanchando los antiguos sin modificar su trazado, que se ha mantenido invariable excepto en el caso del casco antiguo, que ha sido parcialmente peatonalizado para recibir al cada vez mayor número de turistas que se aproximan a Astorga para disfrutar de su gran legado monumental, fruto de una historia en la que la ciudad era más importante de lo que es hoy. En dicho turismo se basa desde hace unos años gran parte de la base económica de la ciudad que pretende modernizar su estructura económica apostando por la recuperación de su patrimonio y por la creación de suelo industrial que favorezca la implantación de empresas que generen empleo.

Economía

La ciudad es un centro turístico de primer orden y en ello basa gran parte de su economía, sin descuidar no obstante los sectores secundario y de la construcción, que son también dos de los pilares básicos de la economía astorgana. Debido a la poca fertilidad de sus suelos y también a la poca rentabilidad, el sector agrario es testimonial en la capital maragata.

El sector primario, como ya se ha mencionado antes, es testimonial en la cabecera del municipio, no así en los pueblos que pertenecen al Ayuntamiento, cuya principal fuente de ingresos proviene del sector primario. Cabe diferenciar dos zonas agrícolas diferenciadas, la zona de secano, al oeste de la capital maragata, de rendimientos bajos y difícil de trabajar, y la zona de regadío, al este de la ciudad, de rendimientos elevados y fácil de trabajar por la diferente composición del suelo, proveniente de los depósitos aluviales del Tuerto.

El sector secundario astorgano está basado en el sector textil, la alimentación y las artes gráficas. Tradicionalmente la ciudad ha sido una ciudad poco industrializada, como el resto de la comarca maragata y ha basado su producción industrial sobre todo en el sector de la alimentación, que engloba productos como el chocolate, la cecina o las mantecadas, que están amparados y regulados por una marca de Denominación de Origen.

En los últimos años, la ciudad, gracias en gran medida por el impulso de su condición de cruce de caminos con la apertura total de la A-6 y de la AP-71, ha puesto en marcha un polígono industrial, que pese a haber sido creado en 1996 nunca ha dado buenos resultados hasta ahora. El polígono industrial astorgano ocupa una parcela de 300.000 metros cuadrados con un total de 3 fases totalmente vendidas poco tiempo después de su inauguración. Las próximas expansiones dirigirán este espacio industrial hacia la N-VI para alcanzar los 700.000 metros cuadrados. A pesar del crecimiento del polígono, las empresas que se quieren instalar en Astorga no pueden hacerlo por falta de suelo, provocando que en el caso de que sigan interesadas en su implantación en la capital maragata se vayan a otros municipios.

El sector servicios astorgano se encuentra altamente desarrollado, especializándose concretamente en el turismo, debido al gran volumen de turistas que visitan cada año la capital maragata y al poco volumen del mercado interno de las comarcas que tienen a Astorga como centro comercial de referencia. La potencia turística maragata se demuestra con el hecho de que en 2007 fue visitada por 149.889 personas, de las que 21.000 aproximadamente eran extranjeros. La ciudad celebra varias ferias a lo largo del año, entre las que destacan el Salón Internacional del Chocolate de Astorga y ExpoAstorga, citas que potencian el comercio astorgano.

Monumentos 

Astorga cuenta con 7 declaraciones de Bien de Interés Cultural: en la categoría de Conjuntos Históricos están el de la propia Astorga y el de Castrillo de los Polvazares, y en la categoría de Monumentos el Entorno del Palacio Episcopal, la Catedral de Santa María, la Ergástula Romana, el Palacio Episcopal y el Ayuntamiento.

Catedral de Santa María 

La Catedral de Astorga, dedicada a Santa María, se empezó a construir en 1471 durante el mandato del obispo astorgano Álvaro Osorio y Guzmán dentro del mismo enclave amurallado de sus antecesoras románicas de los siglos XI y XIII y constituyendo ésta última la base para su ampliación. Las obras, que se extendieron hasta el siglo XVIII, dieron pie a diferentes estilos arquitectónicos: gótico florido en el interior con un claustro reformado en el siglo XVIII en estilo neoclásico, exterior barroco en torres y fachada, y pórtico con toque renacentista.

La fachada, de estilo barroco, se organiza a modo de retablo pétreo decorado exuberantemente con cinco escenas de la vida de Cristo y un rosetón con motivos vegetales sobre el que se encuentra el escudo de la monarquía. Queda flanqueada por las dos torres que coronan la seo astorgana, unidas al resto del templo de tal forma que en el interior de la seo forman dos capillas abiertas a la nave lateral. La torre vieja de la catedral data del año 1678, pero fue afectada por el terremoto de Lisboa del año 1775 y no fue totalmente reconstruida hasta el año 1965. La torre nueva, de color rosáceo, fue finalizada en 1708, comenzando las obras en 1698. Sobre una de las torretas que coronan el ábside se encuentra una estatua de Pedro Mato, personaje legendario asociado a la Batalla de Clavijo.

Palacio Episcopal 

El Palacio Episcopal de Astorga es un edificio proyectado por el arquitecto Antoni Gaudí, máximo exponente del modernismo catalán. Está situado junto a la catedral, en la plaza Eduardo de Castro. La construcción se llevó a cabo entre 1889 y 1915. Unos años antes se había producido un incendio en el palacio episcopal, que lo dejó totalmente destruido. Ya que la ciudad no disponía de un arquitecto diocesano, el obispo Joan Baptista Grau i Vallespinós decidió encargar la construcción del nuevo palacio episcopal a Gaudí, con el que el obispo mantenía una vieja amistad.

Construido en granito gris procedente de la comarca leonesa del Bierzo, el edificio tiene una fachada que presenta cuatro torres cilíndricas, y está rodeada de un foso. El pórtico tiene tres grandes arcos abocinados, hechos con sillares separados entre sí por contrafuertes inclinados; Gaudí había proyectado coronar la fachada con un ángel de cinco metros de altura, que finalmente no se llevó a cabo. La parte posterior presenta un ábside en la capilla, rodeado de tres pequeños absidiolos. La planta baja contiene un gran vestíbulo, del que parte la escalera noble, adquiriendo una gran altura que permite la apertura de grandes ventanas, de forma triangular, que proporcionan una gran luminosidad; este esquema recuerda un poco al utilizado en el Palacio Güell.[33] La estructura del edificio se sustenta en pilares con capiteles decorados y en bóvedas de crucería sobre arcos ojivales de cerámica vidriada. Se remata con un almenado de estilo mudéjar.

En 1893, tras la muerte del obispo Grau, Gaudí dimitió por desavenencias con el Cabildo, estando las obras paradas durante varios años. Finalmente, fue terminado entre 1907 y 1915 por el arquitecto Ricardo García Guereta. Durante la Guerra Civil sirvió de cuartel de la Falange. En 1956, el obispo Julià Castelltort inició la restauración para convertir el edificio en residencia del obispo, función inicial que nunca llegó a consumarse; fallecido al poco tiempo, el nuevo obispo, Marcelo González Martín, renunció finalmente a la función episcopal y promovió la conversión a lo que es el palacio, el Museo de los Caminos, dedicado, entre otros temas, al Camino de Santiago.

Ayuntamiento

El edificio consistorial inicia su construcción en 1683 según las trazas del maestro cantero Francisco de La Lastra. El edificio original se terminó en 1703, realizándose posteriormente la Espadaña central, el balcón corrido y los chapiteles de las torres laterales, según diseño de José Álvarez de la Viña. En 1739, Francisco García Casellas realiza los tres balcones de hierro y en el año 1748, el maestro de obras Domingo Martínez levanta la espadaña central para sustentación de la campana y el reloj, en el que dos maragatos marcan las horas. Artísticamente, es uno de los ejemplos de arquitectura civil del barroco leonés.

La portada del edificio consta de dos plantas generales y una tercera sobre las torres laterales. El eje de simetría contiene el arco de medio punto, flanqueado por columnas estriadas, que da acceso al edificio, la espadaña y el escudo nacional. Las torres ostentan el escudo de armas de la ciudad y están unidas a la espadaña por dos arbotantes. Fue restaurado entre 1986 y 1994 bajo la dirección del arquitecto Andrés Lozano Ferreras. Declarado Bien de Interés Cultural el 2 de julio de 1992.

Ruta Romana 

Desde 2005, la ciudad de Astorga cuenta con una ruta que guía a los visitantes de la capital maragata por el inmenso legado que tiene debido a su pasado romano como Asturica Augusta. La Ruta comienza en el foso campamental del primitivo campamento romano que siguió al castro astur. El foso defensivo se compone de dos fosos paralelos de carácter defensivo, cuyas evidencias se han encontrado en la zona noroccidental del cerro sobre el que se asienta la ciudad. Otro elemento destacado es la red de cloacas, formada por dos modelos diferenciados de cloacas, las galerías adinteladas, las más antiguas, que son sustituidas, probablemente a finales del siglo I d. C., por otras de mayor tamaño cubiertas con bóveda de cañón. La ruta continúa hasta las dos termas, las Termas Mayores del siglo I d. C. y las Termas Menores del siglo III.d.C. El siguiente punto es el foro, que coincidía en parte con la actual Plaza Mayor, constituía el centro de la actividad pública de Asturica Augusta y estaba presidido por el Aedis Augusti, un templo para el culto imperial, situado en Asturica probablemente por ser esta capital de conventus. En la plaza de los Padres Redentoristas, cercana a la Plaza Mayor, se encuentra la Ergástula, estructura abovedada que formaba parte del foro y que acoge el Museo Romano de la ciudad. Junto a él, la Domus del Oso y los Pájaros, que debe su nombre al bello mosaico que decora una de las habitaciones. Ya por último, y envolviendo el casco antiguo, que se ubica en una colina, se encuentran las murallas, que se asientan sobre sus precedentes romanas del siglo III.

Murallas 

La muralla de Astorga se erigió por primera vez en el siglo III, siguiendo la tónica general imperante de amurallar las ciudades romanas ante la inseguridad existente por las invasiones bárbaras. El trazado, que no se modificó en las posteriores reformas, tenía una extensión de 2.295 metros, con una forma casi rectangular que cercaba el cerro en el que se encuentra el casco antiguo. Los materiales empleados sí que variaron de una reforma a otra, ya que la muralla medieval, construida sobre las ruinas de la romana, aprovechó los sillares de ésta última, mezclándolos con otros materiales. Las piedras romanas hoy son fácilmente reconocibles por tener una dimensión determinada y estar bien labrados.

La muralla permaneció intacta después de la última reforma efectuada por el conde Gatón en la repoblación de la ciudad con gentes de la comarca leonesa de El Bierzo hasta el siglo XIX, en gran parte debido a que la ciudad no había sobrepasado el recinto amurallado. En el siglo XIX, la muralla sufrió el envite de las tropas francesas, lo que ocasionó severos destrozos por el uso de artillería. No obstante, lo que causó mayores daños fue el empeño de evitar que Astorga se convirtiese en plaza fuerte, con destrozos tanto de la parte francesa como de la española. La Guerra de la Independencia dejó en la cerca astorgana lugares como La Brecha, una apertura en el muro que se ha convertido en acceso desde el barrio de Puerta de Rey al centro monumental de la ciudad. También en esta época se procede a la demolición casi total de los lienzos norte y sur, así como de numerosos cubos del lado norte y oeste. En 1810 había 9 cubos en el lienzo norte y 19 en el oeste. Hoy sólo quedan 8 cubos en el lienzo oeste. Igualmente se destruyeron las puertas del Obispo y de Hierro y el gran cubo del mirador.

Astorga Modernista 

Como consecuencia de la construcción del palacio episcopal de Gaudí surgen un conjunto de arquitectos que tomarán como modelo la obra de Gaudí y sus principios de recuperación de estilos medievales y modernistas, y la aplicarán en sus obras en la capital maragata. Por ello se construye la Casa Granell, propiedad de José Granell, un importante empresario chocolatero de la ciudad. La casa fue construida siguiendo los planos de Antonio Palacios Ramilo, autor, entre otras obras, del Palacio de Comunicaciones de Madrid.

Contemporánea a esta casa, se erige la iglesia parroquial de San Andrés, muy influenciada por la obra de Gaudí en la ciudad. La iglesia, totalmente levantada en ladrillo en estilo neomudéjar, fue diseñada por Fernández Reyero para albergar el gran retablo barroco del siglo XVIII de la desaparecida iglesia de San Miguel.

Otros lugares de interés 

Todos los núcleos del municipio, incluida la capital, se encuentran atravesados por el Camino de Santiago, con soberbios ejemplos de arquitectura tradicional maragata. Algunos de sus mejores ejemplos los encontramos en Castrillo de los Polvazares, donde podemos admirar las típicas casas de los arrieros maragatos, con sus grandes puertas de entrada y sus patios interiores, siendo en su momento declarado Conjunto Histórico-Artístico.

Museos

La ciudad cuenta con varios museos, entre los que se cuentan el museo catedralicio, el museo de los caminos, el museo del chocolate, el museo romano y el museo de la semana santa. Estos museos, que se complementan con varias actividades culturales y rutas turísticas, son sin duda un reclamo turístico de la ciudad de Astorga, pero también un potente recurso cultural que anima en gran medida la vida cultural de la ciudad.

El Museo Catedralicio se encuentra en lo que en otro tiempo fue la escuela, la biblioteca y el archivo de la catedral. La idea del museo surgió en el año 1889 bajo el mandato del obispo Grau y Vallespinós, pero no se inauguró como tal hasta el año 1954, en el mandato del obispo Mérida Pérez. El Museo de los Caminos, dedicado a todo lo relacionado con el camino de Santiago y con la diócesis astorgana, está situado en el palacio episcopal después de que en el año 1962, bajo la dirección del obispo Mérida Pérez, se reorganizase el edificio para acoger las piezas, que bien por abandono por parte de las iglesias de la Diócesis, bien por su mejor conservación, necesitaban un lugar apropiado para su almacenaje. El Museo del Chocolate fue fundado en 1994 por iniciativa particular y cuenta con un amplio patrimonio perteneciente a la fase industrializadora de la ciudad y de la comarca, que tuvo lugar durante el siglo XIX como consecuencia de la arriería entre Madrid y Galicia. El chocolate originó una incipiente industria en la comarca no solo basada en la propia producción chocolatera, sino basada también en la producción de la maquinaria y la imprenta necesaria para el desarrollo y la publicidad de estos productos. El Museo Romano se encuentra en el edificio de «La Ergástula». Para la instalación del museo en dicho edificio, se llevó a cabo una labor de restauración del inmueble y se construyeron encima del edificio dos plantas adicionales para la correcta exposición de los restos romanos de la ciudad. Estos restos provienen de los solares excavados en todo el casco urbano para conocer cómo era exactamente la antigua ciudad de Asturica Augusta. Todos ellos conforman una colección museográfica importante, tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo. Todo el arte procesional de la Semana Santa de Astorga se guarda de forma independiente en cada una de las parroquias urbanas de las que dependen las diferentes cofradías, así como en el Palacio Episcopal. El Museo de la Semana Santa, perteneciente a la cofradía de la Santa Veracruz y Confalón, muestra su patrimonio más valioso.

Espacios culturales 

Astorga dispone de varios espacios donde desarrollar la multitud de eventos culturales y lúdicos que se celebran:

  • Teatro Gullón: abandonado durante años, en los 90 fue transformado en discoteca, uso en el que permaneció hasta que en el 2006 el ayuntamiento compró el inmueble en el cual se desarrolla un amplio programa de actividades a lo largo del año.
  • Centro Cultural Lyda: financiado por el Ministerio de Vivienda, se trata de un complejo cultural cuyo proyecto, ya aprobado, se encuentra a la espera de iniciar los trabajos de construcción. Está previsto que la creación del mismo se inicie con la renovación del Teatro Gullón. Constará de tres edificios, uno dedicado a biblioteca, otro para congresos y otro será un auditorio.
  • Biblioteca Municipal: situada en un antiguo edificio de ladrillo, junto al jardín de la Sinagoga, alberga, además de la propia biblioteca, un pequeño salón de actos y una sala de exposiciones. En el futuro formará parte del Centro Cultural Lyda.
  • Cine «Velasco»: único superviviente de los varios cines que en su día tuvo la ciudad, es utilizado para el Certamen Internacional de Cortometrajes.

Eventos

  • Festival Internacional de Magia: tiene lugar durante la celebración de los carnavales, y reúne a destacados magos de dentro y fuera de España.
  • Certamen Nacional de Cortometrajes: se celebra desde el año 1998. Entre las numerosas actividades que tienen lugar durante el mismo, además del propio concurso, están exposiciones, ciclos de cine, proyección de los cortometrajes preseleccionados, etc.
  • Curso Internacional de Música: referente continuo en la vida cultural de la ciudad (Banda Municipal, Conservatorio Profesional, Bandas de Semana Santa), la música cuenta desde hace años (en 2009 se celebra la XVI Edición) con otro evento que enriquece la oferta cultural de la ciudad.

Fiestas

  • Carnaval: el carnaval astorgano tiene lugar el Sábado de Piñata, que se celebra el primer sábado después del Miércoles de Ceniza.
  • La Zuiza: se trata de un evento de tradición medieval en el que se recuerda la batalla de Clavijo. La enseña de dicha batalla fue depositada en el Ayuntamiento de la capital maragata. Recuperada en 1994, se celebra cada tres años, coincidiendo con Expoastorga.
  • Astures y Romanos: el último fin de semana de Julio la ciudad celebra la fiesta de Astures y Romanos, que rememora los días en los que Astorga era Asturica Augusta.
  • Santa Marta: se celebra en la última semana de Agosto y está dedicada a la patrona de la ciudad.
  • Jornadas Napoleónicas: rememoran distintos acontecimientos bélicos durante la Guerra de la Independencia, cuando la urbe sufrió dos grandes asedios.
  • Virgen de Castrotierra: se trata de una romería rogativa del agua, cuya celebración se produce siempre que sea necesario (en ese caso votado por los procuradores de la tierra) o cada siete años.

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