Alcalá de Henares es una ciudad de la Comunidad Autónoma de Madrid (España). Tiene una población de 203.645 habitantes, a 1 de enero de 2008, y 87,72 km², lo que hace una densidad de población de 2.321,53 hab. por km².

Está situada en la Cuenca del Henares, al este de la región. Dista 31 km de Madrid y 22 km de Guadalajara. Es una de las ciudades más pobladas de la Comunidad de Madrid. La Administración local se ha acogido a la Ley de Grandes Ciudades.

Su nombre significa «castillo sobre el río Henares», por esta razón aparece en el escudo un Castillo sobre oleadas de agua, que simulan el río Henares. Su creación se remonta a la época celtíbera (Ikesankom Kombouto o Iplacea) pero será con la llegada de los romanos cuando se formará una ciudad notable llamada Complutum. Por la ciudad han pasado varias culturas, de las cuales tres llegaron a convivir simultáneamente en la ciudad.

Es declarada Ciudad patrimonio Mundial por la Unesco en 1998. Gracias al recinto histórico y el rectorado de la Universidad, esta ciudad es una de las nueve ciudades de España que la UNESCO ha clasificado como únicas. Es famosa por su universidad, construida gracias al Cardenal Cisneros el 13 de abril de 1499, pero tras languidecer durante el siglo XVIII, mediante la Real Orden de la Reina Regente de 29 de octubre de 1836, se decretó su supresión en Alcalá y traslado a Madrid, donde pasó a denominarse Universidad Central. Surge con su estatus actual en 1977, al producirse el fenómeno de descentralización universitaria y constituirse como universidad propia, lo que la convirtió en Ciudad Universitaria. También es candidata a la capitalidad cultural europea para el año 2016.

Historia

Los orígenes de la ciudad de Alcalá se remontan al nacimiento de la Complutum romana, ciudad que en sus más de cuatro siglos de existencia alcanzaría gran esplendor y una importancia que mantendría a lo largo de todo el periodo visigótico.[6] Al período de dominación musulmana le debe Alcalá la construcción de una ciudad que con el tiempo será conocida como Al-Qalat-Nahar (El castillo del Henares) y de la que hereda su actual denominación.

Con la Reconquista Cristiana se produce la nueva reconstrucción en lo que supuso desde entonces su emplazamiento definitivo, en torno a lo que es hoy la Catedral Magistral. Sin embargo, hay que esperar a finales del XV para asistir al gran período de esplendor de la ciudad: en 1499 el Cardenal Cisneros funda la Universidad, produciéndose a partir de ese momento una renovación urbanística que convierte a Alcalá en una ciudad universitaria, siguiendo los cánones arquitectónicos clásicos.

Durante los siglos XVIII y XIX la ciudad inicia un periodo de decadencia. El traslado de la Universidad a Madrid en 1836 unido a las sucesivas desamortizaciones provocaron el cierre de varios conventos y el empobrecimiento del ya degradado ambiente cultural alcalaíno.

Hoy, tras la reinauguración de la Universidad en 1977, el desarrollo industrial de las últimas décadas y el reconocimiento como Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Alcalá vive un período de expansión económica, turística y cultural desde el que se asoma al futuro con optimismo manteniendo estrechos lazos con su singular pasado.

Prehistoria 

Los restos arqueológicos más antiguos corresponden al Paleolítico y fueron encontrados en yacimientos del Campus universitario, arroyo Camarmilla y margen izquierda del Henares. Poblamientos del Neolítico, Calcolítico y Edad de Bronce han sido documentados gracias a los hallazgos localizados en las excavaciones de los cerros de la margen izquierda, de las terrazas fluviales y del yacimiento de la Esgaravita.

A la Edad de Hierro pertenece un castro celtibérico desvelado en la cuesta de Zulema donde se extrajo un pequeño tesoro de monedas. En una de ellas se puede leer el nombre íbero de Alcalá: Ikesancom Kombouto. Tal vez de este nombre pueda derivarse el romano de Complutum, aunque hay quienes prefieren relacionarlo con el término latino ‘compluvium’ (‘lugar donde converge el agua’) que describiría el terreno en el que confluyen los ríos Henares, Camarmilla y Torote.

Primeros asentamientos: Iplacea

Sabemos de asentamientos humanos en lo que hoy es el término municipal de Alcalá de Henares que datan del periodo Calcolítico. La información empieza a ser menos difusa a partir de la II Edad de Hierro, con la creación de un asentamiento carpetano en el Cerro del Viso. Este asentamiento parece recibir el nombre de Kombouto o Iplacea.

Roma: Complutum 

La conquista romana de la Carpetania parece que se inició con una campaña dirigida por M. Porcio Catón en el año 195 a. J.C. Posteriormente, los carpetanos, en alianza con vetones, bacceos y celtíberos, se constituyeron en una amenaza para Roma que ésta solucionó en el 192 a. J.C. por medio de Marco Fulvio. Las luchas terminaron, con la caída de Numancia, el año 133 a. J.C. en el que se inicia la pacificación, asentamiento y romanización de la zona.

No se tiene conocimiento de la fecha exacta en que los romanos ocuparon la ciudadela de San Juan de Viso y el castro del «Salto del Cura», pero las monedas del denominado «tesorillo de Zulema», parecen sugerir que antes de la mencionada caída de Numancia.

No obstante, en el año 80 a. J.C., durante las guerras entre Sertorio y Pompeyo, ya se menciona a Complutum, que en época de Augusto adquiriría gran importancia por su valor militar y como nudo de comunicaciones (entre vías primarias y secundarias se dice, en el «Itinerario de Augusto», que eran 23 las calzadas que permitían llegar a la ciudad).

La romanización empezaría en la población preexistente del cerro del Viso, cuyas fortificaciones se reforzarían a la vez que se tendía la red de calzadas. Posteriormente, con la paz de Trajano y de los Antoninos (siglo II), la población comenzará a descender al pie del cerro en busca de una zona con menos declive, más fértil y mejor comunicada.

El área que acabaría ocupando la urbe sería; desde la ladera del cerro del Viso hasta la actual nacional II (en la dirección norte-sur), y desde el Arroyo Torote hasta las puertas de Madrid y Santa Ana (en dirección este-oeste). Ello no excluye la existencia de edificaciones alejadas del casco urbano, como la villa que se descubrió en 1970 a la altura de la ermita de Nuestra Señora del Val. Complutum tenía el trazado típico de la ciudad romana, que arranca del campamento militar con dos calles principales que se cruzan; cardo y decumano.

La denominación de «Complutum» parece venir del verbo latino «compluere» que significa confluir o del término «compluo» (confluencia de aguas). El nombre sería bastante apropiado puesto que la población primitiva se encontraría en la «confluencia» de los ríos Henares y tenía la ciudad carácter de «civitas stipendiaria», es decir, que mediante el pago de un tributo o estipendio anual a la metrópoli conservaba el derecho a su autonomía y sus propios usos mientras no alterasen el orden establecido.

Durante la época visigoda la ciudad conservó su importancia, llegando a ser sede de obispado.

Dominio Musulmán: Al Qalat 

La dominación islámica de la Península Ibérica arrinconó en las zonas más septentrionales de la Península a los pocos cristianos que conservaban su independencia. Los musulmanes, nuevos señores de casi la totalidad de la geografía hispana, requerían de un puesto fortificado en la ruta de Zaragoza a Toledo, que junto con las ciudades cercanas de mayor valor estratégico como Guadalajara o Talamanca, sirviera de apoyo a las razias que periódicamente se dirigían contra los reinos cristianos del norte. Estas fortificaciones tenían la función de impedir el descenso de las tropas enemigas hacia el curso medio del Tajo. Constituían, pues, las dos referidas ciudades y la fortaleza de Al-Qul’aya, levantada a orillas del Henares aguas arriba de la antigua Complutum, los tres puntos estratégicos que vigilaban y defendían el territorio frente al acceso de las huestes cristianas, que intentaban descender al valle del Jarama desde los altos de Somosierra, o llegar hasta el valle del Henares desde Atienza y las zonas orientales de Castilla, y desde Zaragoza.

A principios del siglo X, el nuevo emplazamiento árabe de Alcalá no debía de ser más que una atalaya fortificada de reducidas dimensiones, a juzgar por terminología con que se la nombra en la primera noticia conocida que tenemos de Alcalá la Vieja. Según el Bayan-al Mugrib, en el año 920, reinando en Córdoba Abd-al-Rahman III, el gobernador de Guadalajara derrotó a una gran expedición de cristianos leoneses que había atravesado los puertos del Sistema Central con la intención de atacar Guadalajara. El emplazamiento que asediaron, cercano a Guadalajara, aparece reseñado como al-Qul’aya, que se puede traducir como “el castillejo”. Lévi-Provençal lo identificó como la pequeña fortaleza que precedió a la que dio nombre a la ciudad actual.

Parece ser que en el transcurso del siglo X esa pequeña atalaya aumentó sus fortificaciones, acompañándose este incremento defensivo del crecimiento de su población y de una mayor importancia urbana, sobre todo, si atendemos a su nueva denominación de Qal’at Abd-al Salam, que puede traducirse como Castillo de Abd-al-Salam e incluso según algunos autores como Castillo del Príncipe de la Paz. Esta denominación aparece en las crónicas islámicas, al relatar la crisis del Califato cordobés en los primeros años del siglo XI.

Sería en el verano del año 1062 cuando Fernando I, al frente de un numeroso ejército, puso cerco a la ciudad musulmana, combatiéndola con ingenios para abrir brecha en sus muros, lo que obligó al rey Al-Ma’mun de Toledo a hacerse tributario suyo y rendirle parias para que levantase el asedio, a cambio de la entrega de grandes riquezas. Sin embargo, a pesar de la histórica conquista de Toledo por Alfonso VI en 1085 y de su dominio de la comarca inmediata, la fortaleza de Alcalá la Vieja continuaría bajo el dominio musulmán hasta que en 1118 el arzobispo de Toledo, Don Bernardo, llevó sus ejércitos al importante enclave de Alcalá, en donde consiguió rendir la plaza.

Edad Media: El Burgo de Santiuste 

El 3 de mayo de 1118 el arzobispo toledano Bernardo de Sedirac conquistó la plaza musulmana de Alkal’a Nahar o Alcalá la Vieja para Castilla pero este reino cedió Alcalá y su Tierra al Arzobispado de Toledo, pasando a ser la comunidad de Alcalá un señorío eclesiástico. Pronto, la ciudad gozaría de privilegios y Feria (data de 1184). El Burgo de Santiuste, Alcalá de Santiuste, Alcalá de San Justo o Alcalá de Fenares (nombre del s. XIV) sería un emergente centro de transacciones y mercado comarcal, lo cual haría incrementar la población considerablemente. No obstante, la aljama o judería y la morería alcalaína serían de las más notables de Castilla (la aljama complutense está considerada de tamaño medio. Algunos estudios la cifran en 5.000 judíos). Durante la Edad Media, Alcalá fue habitada pacíficamente por judíos, musulmanes y cristianos. En el siglo XII se suprimiría el obispado complutense en favor de la sede primada de Toledo. En 1345 y en 1348 tendrán lugar en la ciudad las Cortes de Castilla (léase también Cortes de Alcalá).

Edad de Oro: Cisneros 

La ciudad y su alfoz de 25 villas fueron dotadas de dos fueros: el Viejo y el Nuevo (por Cisneros). A lo largo de los siglos, las aldeas del alfoz irían obteniendo la independencia como villas con ayuntamiento propio hasta que en el siglo XX el término municipal alcalaíno sólo tuviera a la ciudad como núcleo urbano.

Es conocida por su histórica universidad, la Universidad de Alcalá, que fue fundada por el Cardenal Cisneros. El 13 de abril de 1499 data la bula del papa Borgia Alejandro VI que autorizaba la creación del Colegio Mayor de San Ildefonso que fue la cabeza de la universidad. En 1508 se abrieron sus aulas y entre los colaboradores de Cisneros se encontraban importantes personalidades como la de Antonio de Nebrija. No obstante, el germen de la universidad alcalaína lo encontramos en el año 1293 con la creación de los Estudios Generales.

Decadencia: el siglo XIX 

El final del Antiguo Régimen da por finalizada su función como cabeza del alfoz que se venía rigiendo foralmente. La incipiente provincia de Madrid asumiría el papel capital de Alcalá para toda su Tierra y la Villa y Corte acapararía la gestión del oriente provincial. La universidad permaneció en la ciudad de Alcalá por más de cuatro siglos hasta que en 1836 fue traslada a Madrid y rebautizada como Universidad Central de Madrid y más tarde Universidad Complutense de Madrid. La ciudad se sumió en una depresión de la que no conseguiría salir hasta bien entrado el siglo XX. Tal fue la desolación que Alcalá perdió la mitad de la población (de 25.000 a 10.000 habitantes). A esto se unió otro hecho centralista el cual impidió que el Arzobispado de Madrid-Alcalá tuviera la sede principal en Alcalá, ya existe tradición episcopal en la ciudad desde el siglo V hasta el siglo XVII en que se centralizó en Toledo. Además, en 1833 Alcalá queda fuera del mapa de capitales de provincia, en favor de Madrid y Guadalajara.En 1859 el ferrocarril llegó a la ciudad. Por lo que el número de estudiantes de la UAH ( Universidad de Alcalá) aumentó.

Regeneracionismo: La Sociedad de Condueños 

La recuperación probablemente no hubiese sido posible de no ser por la existencia de la «Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad», que fue la primera sociedad particular y privada que se creó en España para salvar y conservar filantrópicamente un Patrimonio artístico. La Sociedad de Condueños, una iniciativa de los ciudadanos alcalaínos de 1836 que, viendo como los edificios principales de la ciudad iban a ser subastados, decidieron salvar el patrimonio de la ciudad aportando su dinero y creando una sociedad cuya única finalidad era comprar los edificios emblemáticos de la Universidad para evitar su expolio y, en un futuro, conseguir la vuelta de la Universidad a la ciudad complutense. En la actualidad, los edificios de la Sociedad de Condueños acogen el rectorado y varias facultades de la Universidad.

El siglo XX: Patrimonio de la Humanidad 

Alcalá será una ciudad agrícola, militar y de conventos hasta los años 40, en que la industria cerámica y Forjas de Alcalá (material ferroviario) predicen el próximo desarrollo industrial de los 60. En 1968 es declarado su casco histórico como Conjunto Histórico-Artístico, contando con 9 Monumentos Nacionales. En 1977 la universidad se refundó en la ciudad con el nombre de Universidad de Alcalá, lo que ha supuesto un renacimiento cultural en la ciudad y una recuperación del patrimonio artístico. A principios de los 80, en pleno proceso de creación de la Comunidad Autónoma de Madrid, son varios los políticos madrileños que se oponen frontalmente a las peticiones de que Alcalá sea capital de la región, como Mérida lo es de Extremadura y Santiago de Compostela de Galicia.

En 1991 se reinstaura la sede episcopal sufragánea de la madrileña y se crea el Obispado Complutense, desgajado del Arzobispado de Madrid-Alcalá. La gótica Iglesia Magistral (única en el mundo junto con la de San Pedro de Lovaina en Bélgica por ser su cabildo doctores o profesores, magister, de la universidad) es elevada al rango de Catedral-Magistral de los Santos Niños Justo y Pastor, dejando atrás su anterior condición de Colegiata.

El casco histórico de la ciudad de Alcalá de Henares y su universidad, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1998, en reconocimiento a su condición de primera ciudad universitaria planificada como tal que ha existido en el mundo y a su concepción de ciudad que proyectó el ideal humanista a América. El proyecto liderado por el entonces joven alcalde Bartolomé González Jiménez, se hizo realidad el dos de diciembre de 1998, en la ciudad japonesa de Kioto.

Los atentados del 11 de marzo de 2004 afectaron fuertemente a la ciudad pues los trenes atacados partieron o pararon en su estación. Un buen número de las víctimas eran residentes en la capital alcalaína.

En 2005, la ciudad afronta la celebración del IV Centenario de la publicación de El Quijote desde su nueva condición como Gran Ciudad, puesto que la urbe complutense se acoge a la Ley de Modernización de las Administraciones Locales o «Ley de Grandes Ciudades». De esta manera, el ayuntamiento gozará de más competencias y autogobierno. Una de las consecuencias visibles es la reducción de los 9 distritos (delegaciones municipales) a las 5 Juntas de Distrito: Centro, Norte, Sur, Este, Oeste.

Cultura

Tradiciones 

A pesar de haber sufrido un espectacular salto demográfico y un cambio absoluto en sus actividades económicas, la ciudad ha sido relativamente capaz de amortiguar la temida despersonalización presagiada en los años 60 y de esta manera ha conservado algunas tradiciones y un delicioso ambiente provinciano que se respira en la Parte Vieja de esta milenaria urbe:

San Antón: en el Hospital de Antezana, cada año acuden cientos de personas a que sus mascotas sean bendecidas.

Carnaval: aunque fomentada por las instituciones municipales, no llega a ser tan representativo como en la vecina Torrejón de Ardoz.

Semana Santa: 8 cofradías penitenciales y una adoración nocturna forma una, cada vez más, notable Semana Santa. Alrededor de 5.000 personas forman parte de las hermandades. Es presenciada por más de 300.000 personas (2005), lo que le ha valido la declaración de «Interés Turístico Regional». Pueden presenciarse tallas de la valía del Cristo de la Esperanza y el Trabajo, el Cristo yacente y la de María Santísima de la Soledad Coronada (obra del famosísimo imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci) o cofradías tan llamativas como la del Cristo Universitario de los Doctrinos, cuyos cofrades visten a la usanza de los estudiantes del Siglo de Oro. Son varias las cofradías anteriores a la
Guerra Civil. El viernes santo alcalaíno cuenta con una de las cofradías más antiguas de la comunidad de Madrid; La Antigua Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Maria Stma. de la Soledad Coronada data de principios del año 1508 y es la primera imagen de la Virgen coronada canónicamente en Alcalá.

Semana Cervantina: de interés Turístico Regional. El 23 de abril se conmemora la muerte de Cervantes y se entrega el Premio Cervantes de las letras castellanas de manos de los Reyes de España en el paraninfo cisneriano.

Festival de Teatro Clásico (Clásicos en Alcalá). Junio.

Fiestas Patronales de los Santos Niños. 6 y 7 de agosto. Procesión, y verbenas en las fiestas del centro. Desde agosto de 2005 a agosto de 2006 se conmemora el 1.700º aniversario del martirio de los patronos de la ciudad. Por tal efemérides, ese año es Año Jubileo en la Diócesis Complutense con dos lugares de peregrinación: La Catedral y el alcalaíno pueblo de Ambite.

Fiestas de la Virgen del Val. Alcaldesa de Honor de Alcalá. Se celebra la 3ª semana de septiembre, y al mismo tiempo se celebran las fiestas lúdicas del Distrito V «El Val».

Feria y Fiestas de Alcalá. «Allá por San Bartolomé», 24 de agosto. Celebradas desde hace más de 800 años pero sin la esencia ganadera, perdida hace poco más de una década.

Día de Cervantes. 9 de octubre. Se celebra el nacimiento del escritor con actos culturales, Feria del Libro y el mayor Mercado Medieval (350.000 visitantes en 2005).

Don Juan en Alcalá. La representación del Tenorio en las zonas más bellas del casco histórico es desde hace más de 20 años una tradición que cada víspera de Todos los Santos reúne a miles de alcalaínos y visitantes. Fiesta de Interés Turístico Regional.

Aniversario de la Declaración de Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Cada 2 de diciembre se celebra esta declaración que en 1998 hizo a Alcalá universal.

Monumentos y edificios de interés cultural 

Entre la interminable lista de patrimonio histórico y artístico, destaca la presencia de 9 Monumentos Nacionales. Además, a continuación se nombran los principales:

Puerta de Madrid (s.XVIII)

La actual construcción sustituyó a la puerta medieval del siglo XVIII. Se edificó en 1788 mandado por el arzobispo de Toledo, bajo las trazas del arquitecto Antonio Juana Jordán. Se situa cerca de la Plaza de los Santos Niños, plaza muy visitada donde se encuentra también la Magistral.

Universidad cisneriana o Universidad de Alcalá

Casa natal de Miguel de Cervantes

Antigua casa del siglo XVI donde, según la tradición, nació el autor de El Quijote, Miguel de Cervantes en 1547. En torno a un bello patio de columnas renacentistas se distribuyen las distintas estancias de una típica casa hidalga española del Siglo de Oro: sala de labor, cocina, comedor, estrado de las damas y la sala de aparatos médicos que bien pudieron pertenecer al padre de Cervantes. Su interior está ambientado con interesantes muebles de la época y una de las mejores colecciones de distintas ediciones de El Quijote.

Corral de Comedias de Alcalá (1601)

El Corral de Comedias de Alcalá es uno de los teatros más antiguos de Europa remontándose su construcción al año 1601. En su interior se pueden distinguir las distintas transformaciones que ha sufrido el teatro europeo, pasando de ser un espacio abierto en una comunidad de vecinos hasta llegar a la transformación típicamente italiana de coliseo romántico que se popularizó en el siglo XIX. Visitando las distintas salas se puede observar la disposición en la que se situaban los hombres y las mujeres de la España del Siglo de Oro y de etapas posteriores, también los cambios del escenario, la tramoya y los espacios en los que se preparaban los decorados y «efectos especiales» de cada época

Hospital de Antezana

Fundado en 1483, se ha conservado en funcionamiento desde su fundación hasta nuestros días por lo que es uno de los hospitales más antiguos de España. Según la tradición, en este hospital trabajó como cirujano sangrador Rodrigo de Cervantes, padre del gran escritor. Su arquitectura destaca por el doble alero mudéjar y el patio central con columnas y corredores de madera al cual da acceso la habitación donde estuvo recuperándose San Ignacio de Loyola tras su largo viaje a pie desde Barcelona hasta Alcalá.

Puerta de Burgos, Puerta de San Bernardo y Muralla (desde s.XIII)
La puerta de Burgos, que hoy ocupa el recinto del Monasterio de San Bernardo, también llamado Bernardas.

Palacete-Hotel Laredo (neogótico-mudéjar)

Originariamente construido a mediados del siglo XIX como vivienda particular en estilo neogótico-mudéjar.[25] Actualmente es la sede del Museo Cisneriano en donde podemos encontrar diferentes piezas arqueológicas incorporadas a la arquitectura y decoración del edificio. La colección del museo tiene obras tan importantes como una edición original de la Biblia Políglota Complutense, la Biblia de Amberes o documentación histórica relativa a la Universidad de Alcalá.

Castillo de Alcalá La Vieja.

Casa de Hippolytus y ruinas de Complutum.

Complutum, la antigua ciudad romana de Alcalá fue en su momento una importante metrópoli, alrededor de la cual se construyeron villas señoriales de las que todavía se conservan algunas muestras, como es el caso de la Casa de Hippolytus. Esta villa se puede considerar un ejemplo de construcción complutense, muestra la estructura de la casa con las distintas dependencias distribuidas en torno a un patio central que todavía conserva el mosaico original que lo decoraba.

Villa Romana de El Val.

Patios alcalaínos y casas solariegas.

Iglesia Magistral-Catedral de los Santos Niños Justo y Pastor (orígenes en s. V, s. XVI)

Esta catedral junto con la Iglesia de San Pedro de Lovaina (Bélgica), es la única en el mundo que posee el título de Magistral. Esto quiere decir que todos sus canónigos deberían ser, desde tiempos de Cisneros, profesores de la Universidad de Alcalá. Su construcción pertenece al gótico tardío también llamado flamígero. Destaca la esbelta torre y claustro renacentista de traza herreriana. En su interior se encuentran los restos del fundador de la Universidad, el Cardenal Cisneros.

Real Jardín Botánico Juan Carlos I

Archivo General de la Administración (tercer archivo estatal más grande del mundo )

Plaza de Toros de Alcalá de Henares

Hostelería

La ciudad cuenta con un nutrido número de restaurantes, de los cuales abundan los especializados en la gastronomía castellana de la comarca: caldos, asados, hortalizas… No se puede olvidar el peso específico de la confitería siendo los dulces conventuales los que gozan de gran prestigio. Son los de mayor idiosincrasia alcalaína las almendras garrapiñadas, las migas con chocolate, la costrada de Alcalá, las rosquillas de Alcalá o los penitentes (dulce de Semana Santa).

Todos los años se celebran las Jornadas Gastronómicas, de gran afluencia de turistas.

La ciudad ha vivido un incremento muy grande en sus plazas hoteleras. En 2005 se llegó a las 2.500 plazas con la apertura de nuevos hoteles y así en 3 años el número de alojamientos superará la treintena, de los cuales el Parador de Turismo (5 estrellas) será el más emblemático. Paradores de Turismo contará así con dos establecimientos en la ciudad; La Hostería del Estudiante, en pleno corazón monumental de la ciudad, es el otro establecimiento de la Red y de los primeros fundados en España (1928).

Turismo

La ciudad complutense ha recibido cerca de 300.000 visitantes en Semana Santa, un 71,4 % más que en 2004 con un total de 375.000. el total de visitantes desde el 1 de enero al 28 de marzo.

La afluencia de visitantes a la ciudad ha sido constante durante los días de celebración de la Semana Santa. La presencia de Alcalá de Henares en los medios de comunicación debido a su protagonismo en los actos organizados por el Ayuntamiento de la ciudad y por la Comunidad de Madrid en torno al IV Centenario de la edición de la primera parte de El Quijote, el fuerte impacto de la promoción que se está llevando a cabo sobre la ciudad como destino turístico Patrimonio Mundial o nuevas propuestas como el Alcalábus (autobús promocional que está recorriendo todo el territorio peninsular), están consiguiendo que Alcalá sea conocida y valorada como uno de los centros turísticos culturales más importantes del país, así como afianzar y mejorar las expectativas previstas en cuanto al número de visitantes.

El Museo Casa Natal de Cervantes ha recibido un 38,67 % más de visitantes que en 2004, es decir un total de 6.468 personas han visitado el museo entre el Jueves Santo y el Domingo de Resurrección. En este mismo periodo de tiempo, las rutas teatralizadas “En un lugar de Alcalá con Don Quijote”, han registrado 70 inscripciones y el Tren de Cervantes ha traído a la ciudad complutense a 290 personas.

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El Club Del Buen Turismo

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