Fernán Núñez

Fernán Núñez, villa situada al Sur de la provincia de Córdoba (Andalucía,España), en plena Campiña. Se encuentra a una distancia de la capital de 30 kilómetros y a una altitud de 323 metros sobre el nivel del mar. La superficie de su término municipal es de poco más de 30,3 kilómetros cuadrados, y su población ronda los 9.794 habitantes. Se sitúa Fernán Núñez, en la comarca de la Campiña Sur cordobesa, caracterizada por las lomas onduladas, sembradas de cereal que se asemejan a un mar, con algunos manchones de olivar. El uso agrícola intensivo al que se han visto sometidas estas tierras desde la antigüedad han determinado el paisaje actual, campos abiertos, interminables y carentes de vegetación arbórea.
Aunque poblado su término desde tiempos prehistóricos, y rico en material romano y árabe, el origen del núcleo urbano actual se remonta al siglo XIII, cuando los habitantes de la cercana alquería de Aben Calez, se acogen a la seguridad de la fortaleza de Fernán Núñez (actual palacio Ducal), al ser por este tiempo estos territorios frontera entre el reino cristiano de Castilla y el reino musulmán de Granada.

 

Lugares de interés turístico

 

 

Palacio Ducal. El Palacio Ducal, edificado entre 1783 y 1787 es uno de los edificios de carácter civil más importantes de la provincia de Córdoba, declarado Bien de Interés Cultural en 1983. De estilo neoclásico, fue mandado construir por Carlos José Gutiérrez de los Ríos, siendo este embajador en la ciudad de Lisboa. El palacio está inspirado en la fachada del Palacio de las Necesidades de la capital portuguesa, donde se encontraba la embajada Española por aquel entonces. Su construcción fue promovida por el terremoto de Lisboa de 1755 que por sí mismo ocasionó grandes daños en el castillo que se encontraba en donde hoy encontramos dicho palacio. Poco se conoce acerca de dicho castillo, aunque hay vestigios que atestiguan su ubicación como los nombres que rodean al palacio tales como «Plaza de Armas» o «Puerta de la Villa». Con respecto a restos materiales encontramos el primer cuerpo de una torre que ahora es parte de una de las torres del palacio donde una placa conmemora que fue el primer solar de la casa de Córdoba. En ella hay una serie de bombardas y cañones que recuerdan una de las victorias de uno de los señores de la villa frente a un pirata en la costa gaditana.
Iglesia de Santa Marina. La Iglesia de Santa Marina está construida sobre los restos de la antigua iglesia levantada a partir de 1385. Esta primitiva iglesia que se encontraba anexa a la fortaleza de Fernán Núñez fue declarada en ruinas hacia 1724. Por ese motivo se reedificó, terminándose en 1739. El campanario es una de las torres de la antigua fortaleza, acondicionada para ese menester. Aún se pueden ver en ella unas inscripciones góticas conservadas hasta hoy. La iglesia, de estilo barroco se compone de una gran nave central flanqueada por múltiples capillas. Una gran bóveda cubre toda la nave y en el centro del crucero se alza la cúpula del presbiterio. En ella se pueden contemplar pinturas murales que representan a los evangelistas y a los padres de la iglesia. Entre los retablos destacan los del Altar Mayor, el de Nuestro Padre Jesús Nazareno y el de Nuestra Señora del Rosario. Existe una colección de frescos repartidos por todo el templo, algunos de ellos de gran belleza. Además la iglesia cuenta con una colección de orfebrería y platería con piezas realizadas entre los siglos XVI y XX.
Lo que hoy es conocido como el «Jardinito de la Iglesia», en la entrada principal, fue el cementerio de la localidad hasta su traslado en el siglo XIX a las inmediaciones de la ermita de San Sebastián. La antigua puerta principal de entrada al templo, que aún se puede contemplar, se situaba en la parte este, estableciendo una comunicación casi lineal entre iglesia y palacio ducal.
Iglesia de la Vera Cruz. La iglesia de la Vera Cruz fue refundada por Ana Francisca de los Ríos, mujer de Pedro Gutiérrez de los Ríos. Vera Cruz significa literalmente verdadera cruz. Este nombre se debe a que la iglesia se encontraba situada junto a una cruz de término (humilladero) que, según se creía, contenía una astilla de la verdadera cruz de cristo. También en su advocación se incluye a la Virgen de los Dolores. Tras ser destruida en un incendio, fue reconstruida en 1960. Actualmente, presenta una planta de cruz latina y torre de ladrillo visto en el exterior Es usada como parroquia auxiliar.
Ermita de la Caridad. En el año 1525 el décimo señor de Fernán Núñez, don Alonso Gutiérrez de los Ríos y Venegas, mandó construir la Capilla de Santa Ana, en el solar de la actual ermita. Posteriormente se crearía el Hospital de Santa Ana en edificios anexos a la misma. Desde 1558 fue atendido por la Hermandad de la Caridad, y su uso inicial era atender a los peregrinos que se dirigían a Santiago de Compostela por la ruta del sur y a pobres enfermos de la villa. Fue tal la importancia de dicha hermandad que acabó por dar el nombre al Hospicio, llamándose Hospital de La Caridad.
En 1688 tuvo un segundo resurgimiento gracias a un fraile montillano, don Diego de Córdoba, el presbítero don Juan Criado de Fuentes y el III conde, don Francisco de los Ríos que creó de nuevo un Hospicio, manteniéndolo y dotándolo de rentas igual que el que existió siglos atrás, con las mismas funciones pero añadiendo la atención a niños huérfanos. La capilla ahora se encontraba bajo la advocación de Nuestra Señora de la Salud y el Hospicio se denominaba como antaño, de La Caridad.
Tras un incendio durante la Guerra Civil fue restaurada por la Hermandad del Señor del Huerto. Desde aquí sale el desfile procesional de ésta cofradía cada Semana Santa.
Según la tradición popular, la campana que se encuentra situada en la espadaña de la ermita perteneció a la antigua iglesia de Santa Marina de Aguas Santas de la aldea de Abencalez. La aldea fue destruida por los árabes en una incursión de estos previa a la fundación de Fernán Núñez, que fue motivada por el traslado de los vecinos que huyeron de la aldea tras el acontecimiento. Según la historia, fue encontrada por Juan Criado, impulsor de la creación del Hospital, en un momento de desesperación ante la falta de colaboración de los vecinos de Fernán Núñez. La ermita, arquitectónicamente, presenta una espadaña con la campana antes mencionada y un ojo de buey en su fachada, con tejado a dos aguas.
Ermita del Calvario. Sobre un montículo se puede ver la ermita del Calvario, cuya fundación se atribuye a Francisco Gutiérrez de los Ríos y a una familia de la localidad, los Arroyo, quienes contribuyeron económicamente a levantarla, en 1721 y se encuentra situada al comienzo de la antigua Colada del Pozuelo, actualmente la carretera de San Sebastián de los Ballesteros.
Presenta tres naves separadas (dos laterales pequeñas y una central mayor) por arcos. En el altar central se encuentra la imagen del Cristo de la Humildad y María Santísima del Tránsito, ambas son tallas anónimas del siglo XVIII. Esta ermita acoge la imagen de San Isidro y de la copatrona de Fernán Núñez, María Santísima del Tránsito. El primer miércoles de cada mes se oficia una misa en ella.
Algunos historiadores la relacionan con el cuadro de Goya «Procesión de Aldea»
Ermita de San Sebastián. La actual ermita de San Sebastián, inserta en el cementerio municipal, sustituye a la anterior dedicada a dicho santo junto a la Virgen de los Remedios, que fue derribada debido a su lamentable estado en el siglo XIX. Actualmente, se encuentra custodiada por un imponente Cristo crucificado, obra de Juan Polo. En ella se puede observar en la entrada cuatro pilones que marcan las obras frustradas de un panteón para la casa ducal.
Triunfo de Santa Marina. Es el centro del actual pueblo. En esta plaza en uno de sus extremos se rinde homenaje a la patrona del municipio. Las obras para su construcción se iniciaron en 1816, trasladándose un pedestal que había delante de la parroquia de Santa Marina a la nueva Plaza del Egido, actual Paseo de Santa Marina. El monumento consta de un gran basamento sobre el que se levanta el pedestal con columna (de posible origen romano) y, sobre ésta, está la imagen de Santa Marina, colocada finalmente en 1842. Su aspecto actual es consecuencia de una restauración llevada a cabo hace algunos años por suscripción popular con la que se le añadió una baranda nueva y cuatro angeles diseñados y llevados a cabo por el escultor local Juan María Vargas.
Cruz de los Desamparados. Reconstrucción de la antigua Cruz, que con el mismo nombre, recuerda a los habitantes de Abencalez que no pudieron ser refugiados bajo «el amparo» del castillo de Fernán Núñez tras un ataque de las tropas árabes a dicha aldea. Se cree que fue colocada en el lugar donde la patrona de Fernán Núñez, Santa Marina de Aguas Santas se le apareció a la pastorcilla de Abencalez adviertiéndoles del peligro que corrían sus vecinos. Uno de los Condes de Fernán Núñez añadió una placa conmemorativa a la antigua cruz y fue guardada, aunque conservada en mal estado por algunos vecinos de la localidad hasta su donación hace unos años a la Hermandad de Santa Marina de Aguas Santas que hizo una réplica y la colocó en la Parroquia de Santa Marina de Aguas Santas, en la capilla de su titular.

 

 

Fuentes:
Fuente de los Caños Dorados
Fuente Redonda
Fuente «de los Patos»
Fuente del Pozuelo
Fuente «de los Gitanos»

Lugares pintorescos:
Plaza de armas
Estatua del sembrador, parque de Doña Rosalina.
Estatua homenaje al perro Moro, parque del Llano de las fuentes.
Calleja del arco.
Calle Ángel Espejo, conocida como «calle nueva».
Fiestas y costumbres
Jueves Lardero, anterior al Miércoles de Ceniza. Esta celebración tiene su origen en la reconquista española. El adjetivo lardero proviene de la palabra lardo, una antigua manera de denominar a la manteca y por extensión, a la carne. El Jueves Lardero se inició para conmemorar la toma de Granada por parte de las tropas cristianas, en la cual participaron algunos vecinos de la localidad, reclutados para tal causa. A su vuelta, el señor de la villa ordenó celebrarlo y se repartieron panes y huevos duros entre los vecinos. La festividad se fue adaptando a las pautas religiosas de la cuaresma. En la actualidad, este día se celebra yendo al campo donde se suele comer el tradicional hornazo.
San Isidro Labrador, el 15 de mayo. Se celebra una romería, compuesta por multitud de carretas y jinetes a caballo que acompañan a la imagen del Santo, tirada por bueyes. Finaliza en el paraje de la Estacá, donde tienen lugar numerosos peroles y festejos.
Cruces de Mayo. Las calles se adornan con flores y motivos típicos, al son de las sevillanas y en torno a una cruz floral en la que las degustaciones de platos típicos, tapas y vino amenizan todo un fin de semana del mes de Mayo. El día de la cruz los niños se echan a la calle procesionando sus pequeñas cruces, pidiendo limosna a los vecinos.
Feria de la patrona, Santa Marina de Aguas Santas, a mediados de julio
Feria Real a mediados de agosto.
Carnaval. La gente se disfraza para esa noche de fiesta.

 

Página web: www.fernannunez.es

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